Desafíos y Resiliencia en la Producción de Café en República Dominicana
En la República Dominicana, el café es más que una simple bebida; es una tradición que inicia el día de muchos. Sin embargo, los productores enfrentan desafíos significativos, desde plagas hasta condiciones climáticas adversas.
La roya del café, una plaga que llegó al país en 1989, ha sido un reto constante para los caficultores. Esta enfermedad ha afectado gravemente la producción, reduciendo las cifras de 35,000 toneladas métricas en 2011 a cerca de 15,000 en 2015.
A pesar de estos obstáculos, los agricultores han mostrado una notable resiliencia. Han adoptado nuevas variedades de plantas y técnicas para mitigar los efectos de las plagas, aunque no todos logran altos rendimientos.
Según el Ministerio de Agricultura, la producción de café alcanzó los 822,960 quintales en 2002, pero sufrió una caída significativa en los años siguientes. En 2021, la producción se recuperó a 502,884 quintales, aunque ha vuelto a disminuir recientemente.
El fenómeno atmosférico Melissa en 2025 contribuyó a una contracción del 10% en la producción de café debido al exceso de humedad. Esto obligó a las empresas a aumentar las importaciones para satisfacer la demanda.
Un estudio del Ministerio de Medio Ambiente y el PNUD sugiere que una gestión sostenible de los ecosistemas podría aumentar la producción de café y los beneficios económicos. Implementar estas prácticas podría generar ganancias netas significativas a largo plazo.
El cultivo de café en el país es mayoritariamente agroforestal y de sombra, con una gran parte de las fincas operando bajo sistemas tradicionales con baja tecnificación. La extensión de cultivo ha disminuido drásticamente debido a la roya, pasando de 132,508 hectáreas en 2002 a 43,884 hectáreas en 2020.
