La Encrucijada de las Infraestructuras en República Dominicana
En la República Dominicana, la elección del modelo para desarrollar infraestructuras y servicios públicos no es una cuestión menor. Empresas públicas, fideicomisos, alianzas público-privadas y la contratación pública tradicional son opciones que coexisten en el sistema actual.
Sin embargo, el verdadero desafío radica en la falta de un procedimiento claro y objetivo para determinar cuál de estos instrumentos es el más adecuado para cada proyecto. La decisión a menudo se toma sin un análisis comparativo riguroso, lo que puede comprometer el éxito del proyecto desde su inicio.
La diversidad de opciones disponibles debería ser una fortaleza institucional, permitiendo al Estado responder a diversas necesidades. No obstante, la elección del instrumento frecuentemente precede al análisis técnico, adaptando el proyecto al modelo en lugar de lo contrario.
Es crucial que las decisiones se basen en un análisis objetivo que considere los costos, beneficios, riesgos y el impacto fiscal de cada alternativa. Solo así se puede asegurar que el modelo elegido realmente protege el interés público.
La República Dominicana ha ampliado sus herramientas para el desarrollo de infraestructuras, lo que refleja una voluntad de modernización. Sin embargo, el éxito no depende del número de instrumentos, sino de la calidad del proceso de decisión.
El debate no debería centrarse en la elección entre empresas públicas, fideicomisos o alianzas público-privadas. La pregunta esencial es si el modelo seleccionado es el que mejor protege el interés público, basado en criterios objetivos y verificables.
