Catia La Mar: Vida entre Escombros y Esperanza tras los Sismos

Catia La Mar: Vida entre Escombros y Esperanza tras los Sismos

Santo Domingo.– El aire en Catia La Mar, municipio de Vargas en La Guaira, Venezuela, aún lleva el rastro del devastador terremoto del 24 de junio. Entre los escombros, las familias afirman que todavía hay cuerpos sin recuperar.

A pocos pasos, se levantan carpas improvisadas que sirven de refugio temporal para quienes lo han perdido casi todo. Miles de personas en esta zona costera ahora viven en tiendas de campaña, rodeadas de las pocas pertenencias que lograron salvar.

El temor a que sus hogares colapsen mantiene a muchos fuera de sus casas, reorganizando sus vidas a la intemperie con la ayuda humanitaria como principal sostén.

Yesleivic León, una joven madre, recuerda con angustia el momento de los sismos. En un lugar público, el segundo temblor desató el pánico, y su mayor miedo era encontrar su hogar destruido.

Desde el 24 de junio, la comunidad permanece fuera de sus hogares. Los vecinos fueron los primeros en iniciar labores de rescate, sacando a los atrapados y llevándolos al hospital más cercano.

La ayuda internacional ha comenzado a llegar, aunque la respuesta gubernamental ha sido limitada. El acceso al agua se ha restablecido parcialmente, pero la electricidad sigue siendo un desafío debido a los daños en la infraestructura.

Aracelis Álvarez comparte su experiencia de haber perdido todo, pero agradece las ayudas recibidas. Las organizaciones humanitarias han proporcionado carpas y comedores comunitarios, aunque al principio sintieron abandono por parte de las autoridades.

Los terremotos han dejado un saldo de 2,954 fallecidos y 16,592 heridos, con 57 personas aún desaparecidas.