Egipto Revela Ciudad Bizantina Perdida en el Desierto Occidental
El Cairo ha sido testigo de un descubrimiento arqueológico de gran envergadura: una ciudad residencial de la era bizantina ha sido desenterrada en el desierto occidental de Egipto.
Este hallazgo, junto con otro en el oasis de Dakhlay, busca revitalizar el turismo, un sector crucial para la economía egipcia, que también se sostiene en gran parte por el Canal de Suez.
El Ministerio de Turismo y Antigüedades destacó que la ciudad ofrece una visión única de la vida en el siglo IV, cuando Egipto formaba parte del Imperio bizantino.
Entre los descubrimientos se encuentran calles bien planificadas, plazas públicas, una iglesia basilical y torres de vigilancia, lo que refleja un desarrollo urbano avanzado.
El oasis de Dakhlay, ubicado en el Nuevo Valle, está a un paso de ser reconocido como Patrimonio Mundial por la UNESCO.
Además, se hallaron estructuras fortificadas, casas con techos abovedados y la casa de un diácono que pudo haber servido como iglesia antes de la construcción de la basílica.
Se encontraron también herramientas de molienda, hornos de pan y monedas de bronce y oro que datan del reinado del emperador Constancio II.
En Marina el-Alamein, cerca de Alejandría, se descubrieron 18 tumbas antiguas, algunas excavadas en roca y otras construidas con piedra caliza.
Entre los objetos hallados se incluyen vasijas de cerámica, lámparas y un sarcófago de granito con restos humanos y una estatua de esfinge.
El turismo en Egipto está en recuperación, con un récord de 19 millones de visitantes el año pasado, y las cifras siguen en aumento en 2026.
