Unificación de Cámaras de Comercio: Desafíos y Oportunidades para la República Dominicana

Unificación de Cámaras de Comercio: Desafíos y Oportunidades para la República Dominicana

La República Dominicana cuenta con treinta cámaras de comercio y producción, una en cada provincia, además de la del Distrito Nacional. Estas entidades privadas y autónomas gestionan el Registro Mercantil, esencial para la existencia y los actos societarios de las empresas. Aunque la ley que las regula no ha cambiado significativamente desde 2002, una reforma reciente busca cerrar brechas interpretativas que han surgido.

El Ministerio de Industria, Comercio y Mipymes (MICM) ha propuesto una reforma en consulta pública, en coordinación con FEDOCÁMARAS. Esta iniciativa busca fortalecer la seguridad jurídica y agilizar los procesos mercantiles. La propuesta llega en un momento crucial, ya que la República Dominicana está cerca de alcanzar el grado de inversión soberano, según Moody’s Ratings.

Sin embargo, un análisis jurídico revela que algunas disposiciones del proyecto exceden la potestad reglamentaria del MICM, afectando derechos constitucionales y tratados internacionales. La reforma pretende unificar criterios en el Registro Mercantil, pero debe evitar crear incertidumbres legales.

El sistema de Registro Mercantil dominicano, basado en códigos napoleónicos, tiene una función declarativa. La Ley núm. 479-08 introdujo en 2008 una excepción a esta regla, otorgando efecto constitutivo a la matriculación de sociedades comerciales. En 2011, una modificación permitió al registrador rechazar inscripciones que no cumplieran con las formalidades exigidas, generando interpretaciones dispares entre las cámaras.

La resolución en consulta busca cerrar estas brechas, pero enfrenta críticas por algunos de sus mecanismos. La propuesta introduce cambios que podrían afectar la libertad de empresa y la seguridad jurídica, elementos cruciales para la calificación crediticia del país.

En un contexto macroeconómico favorable, con la inversión extranjera directa alcanzando cifras récord, es vital que la República Dominicana mantenga un marco regulatorio predecible. La unificación de criterios en el Registro Mercantil es necesaria, pero debe hacerse con precisión para no comprometer la institucionalidad y competitividad del país.