Tensión en el Estrecho de Ormuz: EE. UU. e Irán en el centro del conflicto
Pakistán, actuando como mediador clave entre Estados Unidos e Irán, ha instado a una desescalada inmediata del conflicto en el estratégico Estrecho de Ormuz.
La incertidumbre sobre la apertura de esta vital vía marítima persiste, ya que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, asegura que el estrecho está operativo, mientras que la Autoridad del Estrecho del Golfo Pérsico, controlada por Irán, ha declarado lo contrario tras recientes ataques estadounidenses.
En una entrevista con NBC News, Trump afirmó que el tráfico comercial continúa en Ormuz, a pesar de las afirmaciones iraníes de bloqueo. El Comando Central de EE. UU. también sostiene que el paso está abierto para todas las embarcaciones legales.
Por otro lado, la Autoridad del Estrecho del Golfo Pérsico insiste en que los movimientos militares de EE. UU. han imposibilitado el tránsito por Ormuz, según un comunicado en X.
En respuesta a esta situación, el ministro de Exteriores de Pakistán, Ishaq Dar, ha llamado a la contención y al diálogo, recordando el Memorando de Entendimiento de Islamabad de 2026.
El primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, también comentó que Trump busca un acuerdo con Irán, pero está dispuesto a usar la fuerza si es necesario.
Además, las autoridades omaníes han denunciado ataques con drones en su territorio, atribuidos a Irán, lo que ha llevado a una protesta formal por parte del gobierno omaní.
El Ejército de Jordania reportó la caída de tres misiles iraníes en su territorio, causando daños materiales menores pero sin víctimas.
Catar, otro mediador en el conflicto, condenó los ataques iraníes y se reservó el derecho a responder para proteger su soberanía.
Finalmente, los rebeldes hutíes en Yemen, apoyados por Irán, han declarado su apoyo total a Teherán, coordinando acciones en respuesta a la escalada militar.
