ONU Promueve Medidas Rigurosas para Mejorar la Seguridad Vial en República Dominicana

ONU Promueve Medidas Rigurosas para Mejorar la Seguridad Vial en República Dominicana

SANTO DOMINGO.- La Organización de las Naciones Unidas ha presentado una serie de recomendaciones para mejorar la seguridad vial en República Dominicana. Entre las medidas propuestas se incluye el uso obligatorio de cascos homologados para motociclistas y la entrega de dos cascos certificados con cada motocicleta vendida.

Jean Todt, enviado especial del Secretario General de la ONU para la Seguridad Vial, enfatizó la importancia de estas medidas para reducir la mortalidad en las carreteras. Destacó que el uso de cascos certificados, cinturones de seguridad y la abstención de conducir bajo los efectos del alcohol son fundamentales para disminuir los accidentes.

Todt subrayó que el uso de cascos homologados puede reducir hasta en un 74% el riesgo de lesiones cerebrales graves. Además, comparó la situación en República Dominicana con Suiza, donde la estricta fiscalización de las normas de tránsito ha resultado en un número significativamente menor de muertes.

Milton Morrison, director del Instituto Nacional de Tránsito y Transporte Terrestre (Intrant), informó que el gobierno dominicano está tomando medidas para reducir la alta mortalidad asociada a las motocicletas. En 2025, se registraron 2,996 muertes por accidentes viales, de las cuales 1,995 involucraron motocicletas.

Morrison destacó que ya se ha implementado una normativa para impedir la importación de cascos no certificados. También se está trabajando para que las motocicletas sean comercializadas con dos cascos homologados, en lugar de uno solo.

La educación vial también será reforzada, con 30 de las 60 horas de capacitación para obtener la licencia de conducir dedicadas a la seguridad vial. Este esfuerzo es parte del Plan Estratégico Nacional de Seguridad Vial, respaldado por un préstamo del Banco Interamericano de Desarrollo.

Finalmente, Morrison señaló la importancia de fortalecer las capacidades institucionales y la tecnificación de los agentes de tránsito para asegurar el cumplimiento de las normas.