Miles de Millones en Cuentas de Clientes Fallecidos en Bancos Dominicanos

Miles de Millones en Cuentas de Clientes Fallecidos en Bancos Dominicanos

En el sistema bancario de la República Dominicana, se encuentran más de RD$12,239 millones en cuentas pertenecientes a clientes fallecidos hasta mayo de este año, según el Sistema de Información del Sistema Bancario Dominicano (SIMBAD).

Las normativas actuales permiten que los familiares de los clientes fallecidos accedan a estos fondos, siempre que cumplan con los requisitos legales establecidos para evitar fraudes y asegurar el debido proceso.

La Asociación de Bancos Múltiples de la República Dominicana aclara que los bancos actúan como custodios de estos recursos, deteniendo cobros automáticos y preservando el saldo existente.

Las entidades financieras continúan pagando la rentabilidad de los fondos según el contrato acordado, y los sucesores pueden reclamar los fondos en cualquier momento sin penalidad, lo que los diferencia de las cuentas inactivas o abandonadas.

Para acceder a estos recursos, los familiares deben iniciar un proceso que incluye la solicitud de información financiera y la liquidación de impuestos sucesorales ante la Dirección General de Impuestos Internos (DGII).

La Superintendencia de Bancos busca flexibilizar estos requisitos para facilitar el acceso a los fondos por parte de los familiares.

Recientemente, se presentó un anteproyecto de ley ante la Cámara de Diputados para modernizar los procedimientos de acceso a información patrimonial y facilitar la entrega de bienes y fondos de menor cuantía.

Este anteproyecto propone un procedimiento simplificado, elimina formalidades innecesarias y fortalece la transparencia y el acceso a la información.

También se busca reducir los plazos para acceder a la información patrimonial y promover sistemas más eficientes para disminuir las cargas administrativas.

Además, se incorpora un procedimiento para facilitar el acceso a recursos destinados a cubrir gastos fúnebres y otras necesidades urgentes, estandarizando prácticas que carecen de regulación específica.