Rafael Alburquerque Cuestiona Coherencia del Gobierno en Reducción de Pobreza

Rafael Alburquerque Cuestiona Coherencia del Gobierno en Reducción de Pobreza

Santo Domingo.– Rafael Alburquerque, exvicepresidente de la República y miembro de la Dirección Política de la Fuerza del Pueblo, ha puesto en duda la coherencia entre las estadísticas oficiales y el discurso gubernamental sobre la reducción de la pobreza en el país.

En un artículo titulado “El chiste se cuenta solo”, Alburquerque destaca que, a pesar de los anuncios oficiales, cerca de cuatro de cada diez hogares dominicanos siguen recibiendo ayuda alimentaria del Estado.

El exvicepresidente recordó que el Gobierno ha afirmado que más de un millón de dominicanos han salido de la pobreza, lo que ha permitido al país salir del mapa mundial de la subalimentación de la FAO.

Sin embargo, Alburquerque señala que estas afirmaciones contrastan con las cifras oficiales de los programas sociales, que muestran que alrededor de 1.5 millones de hogares reciben mensualmente la transferencia del programa Aliméntate.

Además, aproximadamente 1.3 millones son beneficiarios del Bono Gas y más de medio millón recibe el Bono Luz, sumado a la distribución de 10 millones de raciones de alimentos en diciembre de los últimos dos años.

El dirigente político cuestiona cómo, si la pobreza ha disminuido, una proporción tan alta de hogares sigue necesitando apoyo para necesidades básicas como alimentación, gas y electricidad.

Alburquerque plantea que esta situación podría deberse a que muchas familias han superado la línea oficial de pobreza pero aún no generan ingresos suficientes, o a que los padrones de beneficiarios no están actualizados.

También sugiere que la expansión de las transferencias sociales podría estar motivada por una lógica de dependencia y clientelismo político.

Ante esta situación, Alburquerque considera esencial que el Gobierno transparente la información sobre los programas sociales, incluyendo la composición de los padrones y la condición socioeconómica de los beneficiarios.

Para él, una política social exitosa debe permitir que las familias alcancen autonomía económica y dejen de depender de las transferencias estatales.