Obesidad: Desafíos y Estrategias para Mantener el Peso Perdido

Obesidad: Desafíos y Estrategias para Mantener el Peso Perdido

Santo Domingo.- Entre el 80% y el 95% de las personas que logran perder peso lo recuperan en un plazo de tres a cinco años. Esto resalta la obesidad como una enfermedad crónica que demanda un seguimiento y tratamiento continuo.

La endocrinóloga Hilda Escaño advierte que el cuerpo tiende a recuperar el peso perdido, convirtiendo este proceso en uno de los mayores desafíos tanto para los clínicos como para los pacientes. Para mantener el peso, es esencial una combinación de dieta, ejercicio, fármacos y apoyo psicológico.

Durante el Summit “Más allá de la obesidad”, Escaño, coordinadora del Departamento de Endocrinología del Hospital Marcelino Vélez Santana, explicó que el llamado “efecto rebote” es una respuesta biológica del organismo. Afirmó que perder peso es difícil, pero mantenerlo es aún más complicado biológicamente.

Tras adelgazar, el cuerpo activa mecanismos que favorecen la recuperación del peso, como el aumento de hormonas del hambre y la disminución de las de saciedad, además de un metabolismo más lento. Escaño insiste en que recuperar peso no es un fracaso del paciente, sino una reacción natural del cuerpo.

La especialista también advirtió sobre los riesgos de interrumpir tratamientos farmacológicos sin un plan de mantenimiento, especialmente con terapias como los análogos de GLP-1. Estudios con más de 9,000 pacientes han demostrado que la recuperación del peso tras suspender estos medicamentos es rápida e intensa.

Escaño comparó esta situación con enfermedades como la hipertensión o la diabetes, donde los medicamentos no se suspenden abruptamente, sino que se ajustan y se acompañan a largo plazo. Planteó que el tratamiento debe basarse en cambios realistas y sostenibles en el tiempo.

Durante su intervención, la endocrinóloga insistió en que cada paciente requiere un abordaje individualizado, ya que no existe una dieta universal. Criticó las dietas de moda y los planes replicados, que suelen fracasar al no responder a las necesidades individuales.

Escaño también señaló debilidades en el sistema de salud en la fase posterior a la pérdida de peso, donde muchos pacientes quedan sin acompañamiento, facilitando la recaída. Reiteró que la obesidad debe manejarse como otras enfermedades crónicas, con tratamiento indefinido.

Recomendó un enfoque integral que incluya endocrinología, nutrición, psicología y actividad física, además de un monitoreo continuo del peso y ajustes tempranos ante cualquier aumento.