El Clima: El Desafío Oculto de los Juegos Centroamericanos y del Caribe 2026
A pocos días del inicio de los XXV Juegos Centroamericanos y del Caribe en Santo Domingo, el clima se perfila como un adversario formidable para los 6,200 atletas de 37 países.
Las temperaturas diarias oscilan entre 33 y 35 grados centígrados, pero es la humedad del 80% la que realmente complica la situación, superando la sensación térmica los 40 grados.
Este ambiente desafiante afecta el rendimiento de los deportistas, ya que el sudor no se evapora adecuadamente, lo que provoca un agotamiento prematuro y pone en riesgo sus aspiraciones de medalla.
A esto se suma la presencia de una nube de polvo del Sahara, que complica aún más la respiración en disciplinas de resistencia como el atletismo y el ciclismo.
En el Centro Olímpico Juan Pablo Duarte, ya se han registrado casos de deshidratación y desmayos, lo que ha llevado a los expertos a recomendar medidas de emergencia.
Aunque se utilizan indicadores internacionales para medir el calor y la humedad, no se ha establecido un límite para suspender las pruebas, lo que genera preocupación.
Las competencias más exigentes se han reprogramado para horas más frescas, pero fallas en las instalaciones han obligado a realizar ajustes logísticos.
Con un calendario deportivo mundial saturado, cambiar las fechas de los Juegos es casi imposible, por lo que se buscan soluciones tecnológicas para mitigar el impacto del clima.
Santo Domingo 2026 se presenta no solo como una prueba de habilidad, sino como un reto para la resistencia física de los atletas.
