El Caos Urbano: Un Desafío Persistente en la República Dominicana
En la República Dominicana, salir de casa se ha convertido en una aventura que requiere preparación y paciencia. El tráfico en nuestras calles es un caos constante, sin señales de mejora a corto o largo plazo.
El urbanista Cristóbal Valdez destaca la falta de planificación en nuestras ciudades, donde el ruido, el smog y los vendedores ambulantes son parte del paisaje diario. El crecimiento descontrolado de la población y del parque vehicular intensifica esta situación.
Cada día, más vehículos se suman a las calles del Gran Santo Domingo, mientras las vías permanecen inalteradas en tamaño. Las motocicletas, con sus maniobras temerarias, agravan aún más el panorama.
Reducir la oferta de vehículos podría ser una solución, pero enfrenta la resistencia de intereses económicos poderosos. Las autoridades, hasta ahora, no han mostrado la voluntad de abordar este problema.
A pesar de algunas mejoras viales, como las obras en la Plaza de la Bandera y la avenida República de Colombia, el problema del tráfico sigue siendo un desafío monumental.
El uso indebido de aceras como parqueos y las peligrosas protuberancias de concreto en las vías son ejemplos de la falta de control y regulación. La ciudad debe priorizar al peatón y el transporte colectivo, como sugiere Valdez, para mejorar la calidad de vida urbana.
