Crisis Hídrica en el Gran Santo Domingo: Desafíos y Soluciones Urgentes

Crisis Hídrica en el Gran Santo Domingo: Desafíos y Soluciones Urgentes

La Corporación del Acueducto y Alcantarillado de Santo Domingo (CAASD) ha alertado sobre la grave situación de sequía que afecta al país. Según un comunicado reciente, los sistemas de abastecimiento de agua potable Isa-Mana y Duey están operando a menos del 50% de su capacidad.

Actualmente, la distribución de agua potable en el Distrito Nacional y el Gran Santo Domingo se mantiene en 482 millones de galones por día. Afortunadamente, el embalse de la presa de Valdesia cuenta con reservas suficientes, evitando un escenario aún más crítico.

Las corporaciones de acueductos y alcantarillados deben enfocarse en la regulación y distribución eficiente del agua, asegurando reservas adecuadas para no perjudicar a la población.

El exministro de Medio Ambiente, Miguel Ceara Hatton, subrayó la necesidad de racionalizar el uso del agua durante una entrevista, destacando que no podemos “inventar” el agua, pero sí gestionarla mejor.

Es imperativo que el Estado implemente políticas públicas efectivas para la restauración de cuencas hídricas y la reforestación de nacimientos de ríos. Esto permitirá aumentar la infiltración de agua en el subsuelo y reducir la pérdida de agua por escorrentías.

Dado que la construcción de nuevas presas ha sido un desafío en las últimas décadas, es crucial extraer sedimentos de los embalses existentes y construir reservorios adicionales. También es necesario reparar y limpiar los tanques de almacenamiento para enfrentar la escasez de agua en épocas de sequía.

La dependencia de camiones cisterna debe ser reemplazada por soluciones sostenibles que beneficien a los usuarios de manera permanente. El cambio climático sigue afectando negativamente al país, siendo República Dominicana uno de los más vulnerables a nivel global.

Es urgente que se preste mayor atención a los efectos del cambio climático, considerando nuestra alta huella de carbono per cápita y vulnerabilidad. Solo así podremos asegurar un futuro hídrico sostenible para todos.