Reducción en Muertes Infantiles: Un Avance en Salud Pública
Santo Domingo.- La República Dominicana ha registrado 992 muertes infantiles hasta el 25 de julio, lo que representa una disminución de 101 defunciones en comparación con el mismo período del año anterior, cuando se reportaron 1,093 casos.
Estos datos provienen del boletín de la Dirección de Epidemiología del Ministerio de Salud Pública, correspondiente a la semana epidemiológica 29, del 19 al 25 de julio, donde se notificaron 36 defunciones infantiles.
En las últimas cuatro semanas epidemiológicas, de la semana 26 a la 29, se acumularon 165 muertes infantiles. En cuanto a la mortalidad neonatal, se reportaron siete defunciones durante la semana 29, sumando un total de 118 muertes neonatales en las últimas cuatro semanas.
Las muertes neonatales, que ocurren en los primeros 28 días de vida, destacan la importancia de la atención oportuna y la capacidad de respuesta de los servicios de salud para prevenir complicaciones y muertes evitables.
El Ministerio de Salud Pública, junto al Servicio Nacional de Salud, está implementando acciones para fortalecer la vigilancia epidemiológica y mejorar la calidad de la atención. Estas medidas incluyen auditorías clínicas, análisis sistemático de casos y monitoreo de la atención en los establecimientos de salud.
El objetivo es identificar factores asociados a las defunciones y mejorar la atención a madres y recién nacidos. Además, se optimizan los procesos de referencia y contrarreferencia para asegurar que las embarazadas y niños que requieren atención especializada sean atendidos oportunamente.
También se busca fortalecer la detección temprana de signos de alarma y asegurar la disponibilidad de recursos esenciales en los servicios maternos y neonatales. Estas intervenciones son parte de una estrategia para prevenir muertes evitables y reducir la mortalidad materna e infantil de manera sostenida.
La vigilancia de estos indicadores permite a las autoridades identificar desafíos en la atención y orientar medidas para mejorar la respuesta de los servicios de salud, especialmente durante el embarazo, el parto y los primeros días de vida.
