Industria del Coco en República Dominicana: Desafíos y Oportunidades de Crecimiento
La industria del coco en República Dominicana enfrenta el reto de aumentar su producción para satisfacer tanto la demanda local como las oportunidades del mercado internacional. A pesar de la expansión de áreas sembradas, la producción actual no cubre la demanda existente.
Osmar Benítez, presidente ejecutivo de la Junta Agroempresarial Dominicana (JAD), propone una estrategia para incorporar 500 mil nuevas tareas de coco entre 2026 y 2031. Esta iniciativa busca reducir la dependencia de importaciones y posicionar al país como un proveedor clave en el mercado global.
El crecimiento de la demanda mundial de coco, que supera el aumento de la producción, presenta una oportunidad para el país. Benítez destaca la necesidad de tecnificación, formación de especialistas y acceso a nuevos mercados para aprovechar este potencial.
Actualmente, República Dominicana importa coco para su industria procesadora, lo que evidencia una brecha comercial que podría cerrarse con mayor producción local. El financiamiento es crucial para expandir la superficie cultivada, con el Banco Agrícola ya aportando RD$889 millones en los últimos cuatro años.
La asistencia técnica es otro desafío importante. La JAD busca formar técnicos dominicanos en colaboración con expertos internacionales para garantizar la transferencia de conocimientos necesarios para las nuevas plantaciones.
El consumo interno de coco, especialmente de agua de coco, está en aumento, lo que presiona la oferta disponible. La JAD proyecta que el crecimiento de la producción podría elevar las exportaciones a US$300 millones, si se fortalece la cadena productiva y se diversifican los productos.
Ampliar el acceso a mercados internacionales y mejorar las estadísticas del sector son también objetivos clave para maximizar el potencial de la industria del coco en República Dominicana.
