Heroísmo y Esperanza en el Hospital Universitario del Valle tras el Terremoto en Cali
El reciente terremoto de magnitud 7,4 que sacudió a Colombia el pasado lunes ha dejado una profunda huella de destrucción en el Hospital Universitario del Valle (HUV) en Cali, donde se entrelazan historias de valentía y tragedia.
Durante el sismo, médicos, enfermeras y demás personal del hospital se convirtieron en héroes anónimos al llevar a cabo una evacuación urgente para salvar a los pacientes. Sin embargo, tres familias aún esperan noticias de cinco personas atrapadas en una torre colapsada del centro médico.
La torre afectada albergaba pabellones de hospitalización, incluyendo pediatría y un área para mujeres embarazadas. La rápida respuesta del personal permitió evacuar a unas 800 personas, quienes fueron trasladadas inicialmente a los jardines del hospital y luego reubicadas para continuar con su atención.
A pesar de los esfuerzos, no todas las tragedias pudieron evitarse. Un adolescente de 14 años y su madre quedaron atrapados bajo los escombros. En otro piso, una mujer hospitalizada y su esposo, así como un hombre recién operado, también se encuentran entre los desaparecidos.
Los pisos superiores de la torre, del tercero al sexto, sufrieron el mayor daño, mientras que los dos primeros lograron soportar el colapso, evitando una catástrofe mayor. Las familias de los desaparecidos mantienen la esperanza, aunque el tiempo es crucial y las señales de vida son escasas.
El terremoto también dejó dos heridos: una mujer que requirió cirugía de cadera y un joven de 20 años que sufrió lesiones al intentar escapar del edificio. Ambos reciben atención médica en el mismo hospital.
El personal sanitario continúa trabajando en condiciones extremas, improvisando espacios para seguir brindando atención médica. La prioridad ha sido siempre evacuar y atender a los pacientes, demostrando un compromiso inquebrantable con la vida.
