Transformación y Desafíos de la Salud Mental en República Dominicana

Transformación y Desafíos de la Salud Mental en República Dominicana

La salud mental en República Dominicana enfrenta una encrucijada. A medida que más personas buscan ayuda, el sistema de salud lucha por adaptarse a una demanda creciente y a una transformación aún incompleta.

Desde 2016, el país ha intentado cambiar un modelo centrado en la hospitalización por uno que prioriza la prevención y la atención comunitaria. Sin embargo, los desafíos persisten, especialmente en términos de financiamiento y recursos humanos especializados.

El Plan Nacional de Salud Mental 2019-2022 reveló que el 20% de los dominicanos sufre de trastornos mentales, principalmente ansiedad y depresión. A pesar de los avances, aún faltan estudios epidemiológicos nacionales que ofrezcan un panorama claro de la situación.

El Sistema Nacional de Vigilancia Epidemiológica registró en 2024 más de 65,000 episodios relacionados con trastornos mentales, destacando la ansiedad como el principal motivo de atención. La reforma del antiguo Hospital Psiquiátrico Padre Billini es un ejemplo del cambio hacia un enfoque de rehabilitación psicosocial.

A pesar de un aumento del 300% en el presupuesto para salud mental, el reto sigue siendo cómo y dónde se invierten estos recursos. Los especialistas insisten en la necesidad de fortalecer los servicios comunitarios y la atención primaria para prevenir crisis.

La estigmatización de los trastornos mentales también es un problema. Muchos actos violentos no están relacionados con enfermedades mentales, sino con factores sociales como la intolerancia y la falta de habilidades para resolver conflictos.

República Dominicana ha dado pasos importantes, pero la consolidación de un modelo preventivo y comunitario aún está en proceso. La discusión ahora se centra en la capacidad del sistema para acompañar a las personas antes, durante y después de una crisis.