El Desafío de Convertir Crecimiento en Desarrollo Sostenible
El progreso de una nación no solo se mide por su crecimiento económico, sino también por la calidad de sus servicios públicos y la confianza de sus ciudadanos en las instituciones.
La República Dominicana ha logrado una estabilidad política, económica y social que contrasta con la realidad de muchos países de América Latina, a pesar de no contar con los mismos recursos naturales.
Nuestro avance ha sido posible gracias al trabajo, la estabilidad, la apertura económica y la perseverancia. La economía, antes dependiente de productos como el café y el azúcar, ha evolucionado hacia una estructura más diversificada.
Hoy, el país exporta una variedad de productos, desde frutas hasta componentes médicos, dejando atrás la dependencia de unos pocos productos tradicionales.
En el ámbito social, hemos visto una reducción significativa de la pobreza y el hambre, aunque aún existen sectores vulnerables que no se benefician equitativamente del crecimiento económico.
Sin embargo, el verdadero desafío radica en transformar este crecimiento en desarrollo, lo cual implica mejorar la educación, la salud, la seguridad y la justicia.
El economista Eduardo García Michel señala que el mal funcionamiento de las instituciones es un obstáculo para el desarrollo sostenido.
Aunque algunas instituciones han mejorado, otras siguen arrastrando deficiencias que afectan la vida cotidiana y la confianza en el Estado.
La debilidad institucional puede generar desigualdad, impunidad y conflictos, lo que subraya la necesidad de fortalecer nuestras instituciones.
El futuro de la República Dominicana dependerá de nuestra capacidad para convertir el crecimiento en bienestar y oportunidades para todos.
Hemos demostrado que podemos mantener la estabilidad económica. Ahora, debemos construir instituciones fuertes que protejan y promuevan el desarrollo equitativo.
El verdadero progreso se alcanzará cuando nuestras instituciones sean capaces de servir a todos los ciudadanos, asegurando que el crecimiento económico se traduzca en un desarrollo sostenible y equitativo.
