Una Semana de Preguntas Tras el Incidente en el Malecón

Una Semana de Preguntas Tras el Incidente en el Malecón

Han transcurrido siete días desde que una impactante imagen recorrió el país: una columna de humo sobre el malecón de Santo Domingo, producto del accidente de un camión tanquero cargado de combustible.

El trágico suceso cobró la vida de dos personas y, aunque el impacto inicial ha disminuido en la agenda pública, persiste una pregunta crucial: ¿por qué circulaba ese vehículo en una vía con restricciones para vehículos pesados?

Desde enero de 2025, una disposición del Intrant y la Alcaldía del Distrito Nacional prohíbe la circulación de vehículos de carga por el malecón, salvo excepciones bajo condiciones específicas.

Es imperativo esclarecer si el tanquero tenía permiso para estar allí y bajo qué condiciones fue autorizado. Si no lo estaba, es necesario entender cómo pudo transitar sin ser detenido.

Determinar las causas del accidente es una cosa; explicar la presencia del vehículo es otra. La primera es una cuestión técnica; la segunda, de gestión pública.

¿Quién supervisa las restricciones? ¿Cómo se verifican los permisos? ¿Existen controles efectivos y permanentes?

El problema radica en que, aunque hemos avanzado en normas y protocolos, el cumplimiento sigue siendo nuestra debilidad. Las restricciones deben ser efectivas y supervisadas.

El malecón es una vía clave en Santo Domingo, rodeada de hoteles, viviendas y espacios recreativos. Un camión con combustible representa un riesgo que requiere controles estrictos.

El incidente del 17 de agosto pudo haber tenido consecuencias más graves. La ciudadanía merece conocer los resultados de la investigación y si el tanquero estaba autorizado a estar allí.

Si estaba autorizado, se debe explicar quién lo permitió y bajo qué condiciones. Si no, es crucial entender cómo fallaron los controles. Esta respuesta no debe perderse entre titulares y el paso del tiempo.