Desafíos en la Preservación de Instalaciones Deportivas Post-Juegos Centroamericanos

Desafíos en la Preservación de Instalaciones Deportivas Post-Juegos Centroamericanos

La culminación de los Juegos Centroamericanos y del Caribe 2026 plantea un reto significativo para las federaciones deportivas y el Ministerio de Deportes: la conservación de las instalaciones renovadas.

Con una inversión de aproximadamente 9,000 millones de pesos, se han intervenido más de 30 instalaciones, incluyendo el Centro Olímpico Juan Pablo Duarte y el Parque del Este. Ahora, el desafío es implementar un modelo de gestión y mantenimiento que asegure su preservación.

El presidente Luis Abinader propuso la creación de voluntariados respaldados por el Ministerio de Deportes y el Gobierno para garantizar el cuidado de estas infraestructuras.

Algunas instalaciones, como la Arena de Voleibol Ricardo Gioriber Arias y el estadio Olímpico Félix Sánchez, ya cuentan con mecanismos de gestión. Sin embargo, otras federaciones aún esperan un esquema que les permita operar sin asumir todos los costos.

La Federación Dominicana de Judo (Fedojudo) ha destacado la necesidad de personal especializado para el mantenimiento diario de sus instalaciones. Su presidente, Gilberto García, subraya la importancia de un mecanismo que asegure la conservación de las infraestructuras.

García enfatiza que las federaciones no pueden asumir los costos de mantenimiento, ya que sus recursos están destinados al desarrollo deportivo. Edwin Rodríguez, presidente de la Federación Dominicana de Gimnasia, comparte esta preocupación.

Para Fedojudo, el mantenimiento no debe limitarse a la limpieza o reparaciones, sino fomentar una cultura de cuidado entre todos los usuarios de las instalaciones.

García reafirma la disposición de colaborar con el Ministerio de Deportes para encontrar soluciones que garanticen el funcionamiento adecuado del pabellón.

En otras instalaciones, como el estadio Olímpico Félix Sánchez, se ha implementado un modelo que determina los costos operativos, asegurando que el Estado no asuma todos los gastos.

Este esquema también permite el uso de instalaciones para eventos extraordinarios, con contratos y pólizas de seguro para proteger la infraestructura.

La experiencia de los Juegos dejará al país con instalaciones renovadas que requieren un modelo de gestión sostenible. Las federaciones deben definir quién administra, financia y mantiene estas infraestructuras para evitar que la inversión pierda valor.