Corea del Sur se despide de la sopa de carne de perro: una tradición en extinción

Corea del Sur se despide de la sopa de carne de perro: una tradición en extinción

Corea del Sur se prepara para vivir su último verano con la tradicional sopa de carne de perro, conocida como ‘bosintang’. Este plato, asociado a los días más calurosos del verano, dejará de servirse antes de que la prohibición entre en vigor en 2027.

Lee, una septuagenaria dueña de un restaurante en Seúl, expresa su preocupación por el futuro de su negocio, al que ha dedicado más de 40 años. La ley, aprobada en 2024, prohíbe la crianza y sacrificio de perros para consumo humano, con penas de hasta tres años de prisión o multas de 30 millones de wones.

El mercado Sinjin, conocido por sus restaurantes de ‘bosintang’, refleja el declive de esta industria, con solo dos establecimientos restantes. La dueña de ‘Bosintang Tradicional’ critica la política que, según ella, priva a los ciudadanos de su sustento.

A nivel nacional, 2,352 restaurantes fueron identificados como servidores de platos con carne de perro. De estos, 1,902 planean cambiar su menú, mientras que 450 han optado por cerrar.

El movimiento animalista ha denunciado las condiciones deplorables en las granjas de perros, donde los animales sufren de enfermedades y malnutrición. Aunque el número de granjas ha disminuido significativamente, las condiciones siguen siendo preocupantes.

El activista Lee Sang-kyung critica la falta de soluciones para el rescate y adopción de estos animales, muchos de los cuales terminan en mataderos. Las estadísticas gubernamentales indican que la mayoría de los perros fueron enviados al matadero durante el período de eliminación gradual.