Rutas del Narcotráfico: El Paso de la Cocaína por República Dominicana hacia Europa

Rutas del Narcotráfico: El Paso de la Cocaína por República Dominicana hacia Europa

Santo Domingo. – La República Dominicana se ha convertido en un punto clave dentro de las rutas marítimas utilizadas por organizaciones internacionales para el tráfico de cocaína desde Sudamérica hasta Europa. Los cargamentos que llegan al país no siguen una única ruta, sino que cambian de embarcación y utilizan diversos puntos de la costa, a menudo ocultos dentro de contenedores de mercancías legales.

El recorrido comienza en Sudamérica, con regiones como La Guajira, entre Colombia y Venezuela, sirviendo de corredor marítimo. Desde allí, las embarcaciones se dirigen hacia el Caribe, enfrentando travesías de más de 24 horas antes de intentar llegar a las costas dominicanas.

La costa sur de la República Dominicana, incluyendo Pedernales, Barahona y Baní, es un escenario frecuente de interdicción de cargamentos de cocaína. La Dirección Nacional de Control de Drogas (DNCD) y otros organismos de seguridad trabajan para interceptar estas embarcaciones antes de que lleguen a tierra.

Los narcotraficantes han adaptado sus métodos, dividiendo cargamentos en varios viajes para minimizar pérdidas y utilizando técnicas como el “medio palo”, donde distribuyen la droga entre varias embarcaciones para pasar desapercibidos como pescadores.

La Operación Caimán desmanteló una red de seis narcofamilias en la región sur del país. Esta organización no solo movía drogas, sino que también manejaba importantes recursos económicos derivados del narcotráfico.

Las embarcaciones utilizadas han evolucionado, con lanchas más grandes y motores potentes para aumentar la velocidad y dificultar las persecuciones. Un caso reciente involucró una embarcación de 28 pies con motores de 250 caballos de fuerza, utilizada para intentar introducir 766 paquetes de cocaína en Pedernales.

Una vez en territorio dominicano, la droga busca salir nuevamente del país, con los puertos de Haina y Caucedo siendo puntos críticos. Las organizaciones criminales intentan ocultar la droga dentro de cargas legales para enviarla a Europa, donde el precio del mercado es altamente atractivo.

La cooperación internacional es vital, con intercambio de información que permite identificar movimientos sospechosos y seguir cargamentos desde su origen. Las estadísticas de la DNCD muestran que las autoridades han decomisado más de 27 toneladas de drogas en lo que va de 2026.

A pesar de los esfuerzos, el narcotráfico continúa adaptándose, cambiando rutas y métodos para superar los controles. La lucha contra este flagelo en República Dominicana es constante y requiere un enfoque integral en mar, tierra, puertos y aeropuertos.