Éxodo y Rescate: Nepal Enfrenta Nueva Alerta de Crecida
En el valle del Bhote Koshi, en Nuwakot, una nueva alerta de crecida ha dividido la única carretera en dos direcciones opuestas. Decenas de familias huyen apresuradamente con sus pertenencias y ganado, mientras otros intentan llegar a las aldeas aisladas en busca de sus seres queridos desaparecidos.
Un todoterreno, cargado con colchones, bidones y cabras, descendía lentamente por uno de los tramos más afectados por el lodo. Los ocupantes advertían a otros conductores que dieran la vuelta debido al peligro inminente del río crecido.
Pemba Sherpa, uno de los que huía, relató cómo el agua se llevó la mitad de su pueblo hace dos días. Ahora, con su familia y lo poco que pudo salvar, no piensa esperar otro golpe del río.
En contraste, pequeños vehículos de otros distritos desafían el barro y las grietas del asfalto, conducidos por personas que buscan a sus familiares tras la caída de las líneas telefónicas y el corte de las vías.
Ramesh Khadka, detenido en un desvío, explicó su desesperación por encontrar a su cuñado desaparecido, mientras la policía y otros evacuados le pedían que regresara.
Este cruce de trayectorias ha congestionado los pasos estrechos, donde los desprendimientos han reducido la calzada a un solo carril. Los convoyes del Ejército y la Policía han tenido que frenar para ordenar la salida de los civiles, mientras los helicópteros asumen los traslados urgentes y el reparto de víveres en las zonas más altas.
La jornada ha reflejado dos realidades opuestas en la misma pista de montaña: la de quienes huyen del río y la de quienes se adentran hacia el peligro con la esperanza de encontrar a sus seres queridos.
