Crisis en Haití: Desplazamientos Internos y Retornos Forzosos Aumentan la Tensión
Haití se enfrenta a una compleja crisis humanitaria y de seguridad. Este año, cerca de 200,000 personas han sido devueltas al país, mientras 1.47 millones de haitianos están desplazados internamente debido a la violencia de las bandas armadas.
La situación fue presentada ante el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, destacando que los retornos forzosos han aumentado en 20,000 personas en comparación con el año anterior. Esto ocurre en un contexto donde la violencia se expande más allá de Puerto Príncipe, afectando comunidades previamente seguras.
La Corte Suprema de Estados Unidos respaldó la eliminación del TPS para haitianos, argumentando mejoras en las condiciones del país, a pesar de que la violencia ha causado más de 2,310 muertes en los primeros meses del año.
La reciente masacre en Kenscoff, donde murieron 47 personas, evidencia la expansión de las bandas hacia nuevas áreas. Este ataque subraya la incapacidad del Estado para controlar el avance de estos grupos criminales.
La inseguridad se agrava con la crisis alimentaria, afectando a 5.8 millones de personas. Las organizaciones humanitarias enfrentan dificultades para operar debido al control de las bandas sobre las rutas y comunidades.
El Papa León XIV ha pedido la liberación inmediata de los secuestrados en Haití, instando a las autoridades a garantizar la seguridad de la población. La comunidad internacional busca reforzar la Fuerza de Supresión de Pandillas, con países como Chad, Mongolia y Costa de Marfil ofreciendo apoyo.
La República Dominicana, preocupada por la estabilidad de Haití, llevará el tema a la Asamblea General de las Naciones Unidas, abogando por la renovación del mandato de la fuerza internacional.
El secretario general de la OEA, Albert Ramdin, ha señalado la necesidad de más personal y recursos para la fuerza, con el objetivo de mantener abiertos los accesos críticos y asegurar las comunicaciones en el país.
Haití enfrenta un dilema: mientras recibe más personas desde el extranjero, miles continúan desplazándose internamente en busca de seguridad.
