Luis Abinader lidera nueva dirección del PRM con miras a 2028
SANTO DOMINGO.- El presidente Luis Abinader ha asumido la dirección del Partido Revolucionario Moderno (PRM), marcando el inicio de un período crucial para la organización política. Este nuevo liderazgo se enfrenta al desafío de mantener la unidad interna mientras se prepara para las elecciones de 2028.
La nueva estructura directiva fue seleccionada a través de un consenso que evitó la competencia interna por los principales cargos. Abinader ocupa la presidencia del partido, con Deligne Ascención como primer vicepresidente, Juan Garrigó Mejía como secretario general y Gloria Reyes como secretaria nacional de Organización.
La llegada de Garrigó a la Secretaría General coincide con un momento en que el PRM comienza a reactivar su estructura política con vistas al próximo proceso electoral. Garrigó ha renunciado a su cargo como viceministro de Gestión Social y Comunitaria para dedicarse plenamente a fortalecer el partido.
Entre sus prioridades, Garrigó ha destacado la importancia de fortalecer las estructuras territoriales, escuchar a las bases y modernizar los mecanismos de participación y comunicación interna. Su salida del Gobierno subraya la creciente relevancia del PRM en la estrategia política.
La nueva dirección busca equilibrar las fuerzas internas del partido, manteniendo figuras clave como Hipólito Mejía y Carolina Mejía, mientras se incorporan nuevos dirigentes. Este equilibrio es fundamental para preservar la cohesión interna del PRM.
Uno de los principales retos será evitar que la competencia por la candidatura presidencial de 2028 se convierta en una disputa interna que afecte la gestión gubernamental. Varios dirigentes han mostrado interés en competir, lo que podría generar tensiones dentro del partido.
El PRM debe encontrar el equilibrio entre permitir que sus aspirantes desarrollen sus proyectos políticos y mantener la cohesión alrededor de la gestión de Abinader. La experiencia de otros partidos muestra que adelantar la carrera presidencial puede desviar la atención de las responsabilidades gubernamentales.
La renovación de la Dirección Ejecutiva y la decisión de Garrigó de centrarse en el partido son parte de un esfuerzo por preparar al PRM para la próxima batalla electoral, sin comprometer la unidad que le permitió alcanzar el poder.
