Ley de Responsabilidad Fiscal: Un Balance a Tres Años de su Implementación

Ley de Responsabilidad Fiscal: Un Balance a Tres Años de su Implementación

Hace casi tres años, celebramos la promulgación de la Ley 35-24 de Responsabilidad Fiscal, un avance esperado durante más de una década. Hoy, es momento de evaluar su impacto.

La ley establece un límite al crecimiento del gasto primario, fijándolo en un 3% más la inflación esperada, con el objetivo de que la deuda del Gobierno central no supere el 40% del PIB. A diferencia de enfoques anteriores, ahora los ingresos determinan el crecimiento del gasto.

El primer semestre de 2026 mostró resultados prometedores, con un resultado primario de RD$70,720.6 millones, superando los RD$43,681.9 millones presupuestados. Sin embargo, el déficit fiscal alcanzó RD$116,101.4 millones, debido a los intereses de la deuda, lo que revela una debilidad en la ley: controla el gasto primario pero no el déficit total.

Este año también se aprobó la reforma fiscal pendiente. La Ley 30-26, promulgada en junio, eleva el ISR corporativo al 27%, con un 30% transitorio para grandes empresas, generando RD$50,000 millones adicionales. Sin embargo, el crecimiento de la nómina pública sigue siendo un tema de debate.

El desafío electoral aún no se ha enfrentado, con elecciones previstas para 2028. Las experiencias pasadas advierten sobre posibles dificultades en 2027. Además, la falta de un ente independiente para imponer sanciones sigue siendo una debilidad del régimen.

A pesar de estos desafíos, seguimos valorando la Ley 35-24. Su éxito futuro dependerá de abordar sus vacíos, especialmente el déficit total, y de mantener la disciplina fiscal en el próximo ciclo electoral.