Nicaragua Cierra su Embajada en RD en Medio de Crecientes Tensiones Diplomáticas
La embajada de Nicaragua en Santo Domingo ha cerrado sus puertas, y la residencia que la albergaba está ahora disponible para alquiler por US$2,950.
A pesar del cierre, Nicaragua mantiene abierta su embajada en Managua, bajo la dirección de un encargado de negocios interino.
Las relaciones diplomáticas entre República Dominicana y Nicaragua atraviesan un momento crítico tras la decisión del gobierno de Daniel Ortega de cerrar su embajada en el país.
El Ministerio de Relaciones Exteriores de República Dominicana informó que ha tomado nota de esta decisión y recordó que el 23 de julio llamó a consultas a su embajadora en Managua, Acsamary Guzmán Nina.
Desde entonces, la representación dominicana en Nicaragua está a cargo de un encargado de negocios interino.
El cierre de la embajada nicaragüense no implica una ruptura formal de las relaciones diplomáticas, y República Dominicana mantiene su misión en Managua.
La residencia que albergaba la embajada de Nicaragua se encuentra en el Ensanche Julieta, Distrito Nacional, y ya está disponible para alquiler.
Un joven de nacionalidad haitiana que actualmente reside en la propiedad afirmó que lleva más de una semana viviendo allí.
Las tensiones entre ambos países se intensificaron después de que el gobierno dominicano cuestionara declaraciones de Ortega sobre las elecciones en Nicaragua.
El presidente Luis Abinader reafirmó el compromiso de República Dominicana con el derecho de los pueblos a elegir libremente a sus autoridades.
Nicaragua respondió con críticas, lo que llevó a Santo Domingo a llamar a consultas a su embajadora.
Las relaciones entre ambos países datan de 1949 y han incluido acuerdos políticos, culturales y comerciales.
Desde la crisis política en Nicaragua en 2018, República Dominicana ha apoyado resoluciones internacionales sobre derechos humanos y procesos democráticos en ese país.
El cierre de la embajada nicaragüense refleja el deterioro de una relación bilateral de más de siete décadas, aunque los canales diplomáticos permanecen abiertos.
