Controversia en la Designación del Mirador Sur como Joaquín Balaguer
El Ayuntamiento del Distrito Nacional ha oficializado el cambio de nombre del Mirador Sur a Joaquín Balaguer. Esta decisión se suma a la estación del Metro que también lleva su nombre, a pesar de que la siguiente estación honra a Amín Abel, una víctima del régimen de Balaguer.
El Congreso, con el apoyo de sus antiguos opositores, ha declarado a Balaguer como Padre de la Democracia. Esto contrasta con su pasado como uno de los pilares del régimen trujillista, donde manipuló los poderes públicos a su favor, convirtiendo al Ejecutivo, al Congreso y al poder judicial en instrumentos de su voluntad autoritaria.
En el pasado, se ha visto cómo se ha cambiado el nombre de la carretera Duarte a avenida Joaquín Balaguer, lo que ha generado controversia. Similarmente, la avenida Enrique Jiménez Moya fue renombrada en gran parte como Winston Churchill, un personaje que probablemente desconocía la existencia de nuestro país.
La alcaldesa ha defendido la decisión afirmando que se debe honrar a quienes se entregaron al país. Sin embargo, surgen preguntas sobre cuál es el legado que se está protegiendo: ¿el de la corrupción, los fraudes electorales, o la represión?
La memoria histórica parece estar en crisis, con Balaguer siendo santificado por aquellos que alguna vez fueron sus opositores. Es crucial realizar un esfuerzo consciente para restaurar la memoria histórica y rendir homenaje a quienes verdaderamente lo merecen.
