Escándalo en SeNaSa: Revelan Nombres de Médicos Implicados en Fraude Millonario
El Ministerio Público ha iniciado una serie de entrevistas con afiliados del Seguro Nacional de Salud (SeNaSa) tras descubrir que sus datos personales fueron utilizados de manera fraudulenta para solicitar autorizaciones médicas y generar pagos indebidos.
Los fiscales de la Procuraduría Especializada de Persecución a la Corrupción Administrativa (Pepca) han documentado testimonios de afiliados que niegan haber recibido los servicios médicos facturados a sus nombres, ni reconocer las firmas en los documentos presentados.
Esta evidencia apunta a un uso ilícito de datos personales y falsificación de firmas, lo que constituye una estafa significativa contra el Estado dominicano en el caso conocido como Senasa 2.0-A.
La investigación revela que la estructura criminal operaba de manera organizada para generar autorizaciones médicas fraudulentas, utilizando datos personales de afiliados que nunca solicitaron ni recibieron los servicios médicos.
El esquema implicaba la falsificación de documentación médica y administrativa, afectando a miles de afiliados y causando un daño económico considerable al sistema de salud pública.
Entre los implicados, se encuentran empleados internos de SeNaSa y médicos que, en conjunto, accedían a bases de datos confidenciales para elaborar reclamaciones médicas fraudulentas.
Los médicos involucrados, como Adriano Hernández López y Griselda Altagracia Basora Ramírez, entre otros, están siendo investigados por su participación en este entramado delictivo.
El Ministerio Público señala que estos profesionales de la salud, en asociación con Ángel Luis Guzmán Vásquez, ejecutaron un esquema de estafa que ha comprometido la confianza pública en el sistema de seguridad social.
Para evitar la detección, los implicados seleccionaban afiliados con bajo historial de interacción con la institución, iniciando solicitudes de autorización a través del Call Center de SeNaSa.
Una vez obtenidas las autorizaciones, procedían a presentar facturas sustentadas en documentación falsificada, culminando con el desembolso de fondos públicos por servicios nunca prestados.
Los afiliados afectados han declarado no haber recibido los servicios médicos registrados a sus nombres y desconocer a los médicos firmantes de los formularios.
Algunos incluso han demostrado que en las fechas de los supuestos procedimientos médicos se encontraban en lugares que hacían imposible su presencia en los centros de salud.
El caso Senasa 2.0-A sigue en investigación, mientras las autoridades trabajan para desmantelar esta red y llevar a los responsables ante la justicia.
