Inteligencia Artificial Revoluciona la Adivinación en Corea del Sur

Inteligencia Artificial Revoluciona la Adivinación en Corea del Sur

La adivinación es una práctica profundamente arraigada en la vida cotidiana de muchos surcoreanos. Ahora, esta tradición se está transformando con la ayuda de la inteligencia artificial, avatares y robots.

Kim Hae-seol, gerente de Vinaida en Seúl, explica que su establecimiento utiliza dispositivos impulsados por IA para ofrecer consultas sobre relaciones, salud y finanzas. Estos servicios están disponibles en varios idiomas, incluyendo coreano, inglés, chino y japonés.

El avatar AMI, conocido como un “chamán IA”, ofrece lecturas de ‘saju’, una práctica que interpreta la fortuna a partir de la fecha de nacimiento. Los usuarios interactúan con AMI en un cuarto oscuro, donde reciben un talismán y un código QR para acceder a su lectura.

Otro dispositivo, Dangun, utiliza una cámara y un brazo robótico para realizar análisis basados en ‘gwansang’, una tradición que interpreta rasgos faciales. Dangun captura una imagen del usuario y proporciona un retrato junto con su interpretación.

Kim destaca que tanto el ‘saju’ como el ‘gwansang’ se basan en reglas tradicionales que pueden ser procesadas por sistemas de IA. Vinaida recibe más de 100 visitantes diarios, y el interés en estos servicios sigue creciendo.

Una encuesta de Gallup Korea revela que cuatro de cada diez surcoreanos creen en la adivinación, y el 26% ha usado IA para consultar su fortuna. En 2024, se contabilizaron 10,950 establecimientos dedicados a estos servicios en Corea del Sur.

Los servicios de Vinaida tienen un costo accesible, con opciones de consultas más profundas con especialistas humanos. Sin embargo, Vinaida aclara que su “chamán IA” es principalmente una experiencia de entretenimiento.

El debate sobre la eficacia de la IA en la adivinación continúa. Kim Sang-young, un chamán con décadas de experiencia, sostiene que las máquinas no pueden realizar actos espirituales, subrayando que la IA es más un recurso comercial que espiritual.

Este fenómeno refleja una tendencia creciente de integrar la IA y la robótica en prácticas religiosas y tradicionales. En mayo, el primer monje robot de Corea del Sur, Gabi, fue presentado en el templo Jogyesa de Seúl.