María Espinosa Feliz: De Repartidora de Pizzas a Oficial Condecorada en Madrid

María Espinosa Feliz: De Repartidora de Pizzas a Oficial Condecorada en Madrid

Santo Domingo.- “Nunca olvides de dónde vienes mientras luchas por llegar adonde quieres”. Esta frase resume el camino de María Altagracia Espinosa Feliz, quien celebra 25 años de servicio en la Policía Municipal de Madrid.

Hija de padre español y madre dominicana, Espinosa Feliz fue condecorada junto a otros agentes, un reconocimiento que vive con especial emoción al recordar su trayectoria hasta vestir el uniforme policial.

Tras regresar a España en 1965, la familia se estableció en Alcalá de Henares, donde María creció en un entorno que valoraba el esfuerzo y la dedicación.

Durante su carrera, ha desempeñado funciones en seguridad ciudadana, regulación del tráfico y protección de la convivencia, siendo testigo de la modernización de la Policía Municipal de Madrid.

Para María, estos 25 años tienen un significado personal, ya que su padre falleció antes de que ella ingresara en la Policía, haciendo de este logro algo muy especial.

Además de su labor policial, participa en Teatrópolis, un grupo que utiliza el teatro para educar sobre prevención y seguridad vial, y que próximamente visitará República Dominicana.

Antes de su carrera policial, María trabajó como repartidora de pizzas, experiencia que despertó su pasión por las motocicletas y la llevó a fundar Moteras La Dulce Harley, un club femenino que visibiliza a la mujer motera.

Su iniciativa más destacada es la estatua dedicada a la Mujer Motera en Alcalá de Henares, un símbolo de libertad y reconocimiento para las mujeres en el mundo de las motocicletas.

María también ha emprendido en el ámbito empresarial con Paraíso de La Dulce Harley, S.L., compaginando su pasión por las motos con su carrera profesional.

A pesar de vivir en España, María mantiene un fuerte vínculo con la República Dominicana, donde comenzó la historia de su familia.

Al recibir su reconocimiento, María mira atrás con orgullo, recordando a la joven que repartía pizzas y a la mujer que ha dedicado 25 años al servicio público.