Desafíos en la Transparencia de la Deuda Pública Dominicana
La República Dominicana ha experimentado una notable reducción en la pobreza monetaria, pasando del 25.79% en 2019 al 17.26% en 2025, según el Ministerio de Economía. Moody’s mejoró la calificación soberana del país de Ba3 a Ba2 en agosto de 2025, destacando un avance significativo en la estabilidad económica.
Sin embargo, la deuda pública sigue siendo un tema complejo. Al cierre de 2024, el Estado dominicano reportó una deuda del 46.3% del PIB, cifra que es central en discusiones sobre presupuestos y políticas fiscales. El Fondo Monetario Internacional, en su informe de noviembre de 2025, presentó cifras que muestran una deuda bruta del sector público consolidado del 58.1% del PIB, lo que incluye la deuda cuasifiscal del Banco Central.
La diferencia entre estas cifras se debe a distintos métodos de cálculo y la exclusión de ciertas deudas del perímetro oficial. La deuda cuasifiscal, originada en la crisis bancaria de 2003, sigue siendo una carga significativa, con pérdidas operacionales de 59,888 millones de pesos en 2024.
La Ley 167-07, destinada a recapitalizar el Banco Central, no ha sido cumplida en su totalidad desde su promulgación en 2007. Aunque el Poder Ejecutivo intentó modificarla en 2020, el proyecto no avanzó en la Cámara de Diputados. La falta de cumplimiento de esta ley conlleva sanciones, pero no se han realizado investigaciones para determinar responsabilidades.
La discusión sobre la deuda pública se ve afectada por la falta de consolidación y transparencia en las cifras oficiales. Aunque la deuda del sector público no financiero ha disminuido desde la pandemia, la falta de claridad en los datos dificulta la toma de decisiones informadas.
Esta serie de artículos busca poner en perspectiva las cifras oficiales y fomentar un debate sobre la necesidad de mayor transparencia y rendición de cuentas en la gestión de la deuda pública.
