Autoridades Guardan Silencio en Medio de Creciente Preocupación por Seguridad Ciudadana
En Santo Domingo, por tercera semana consecutiva, las autoridades han evitado ofrecer declaraciones tras la reunión de la Fuerza de Tarea Conjunta. Este silencio ocurre en un momento crítico donde la seguridad ciudadana está bajo intenso escrutinio debido a la ofensiva policial contra estructuras delictivas.
La reciente ofensiva ha resultado en la muerte de más de 20 presuntos delincuentes en supuestos intercambios de disparos. Este contexto se agrava con el reciente homicidio de la esposa del merenguero Julián Oro Duro, quien también resultó herido en el ataque ocurrido en su residencia en Santo Domingo Este.
A pesar de la incertidumbre inicial sobre la realización de la reunión, esta se llevó a cabo bajo la dirección de la vicepresidenta Raquel Peña en el Palacio de la Policía Nacional. El encuentro fue parte del seguimiento al Plan de Seguridad Ciudadana, donde se evaluaron los indicadores y acciones recientes.
Participaron en la reunión la ministra de Interior y Policía, Faride Raful, el ministro de Defensa, teniente general Carlos Antonio Fernández Onofre, y el director general de la Policía Nacional, mayor general Ernesto Rodríguez García, entre otros.
Sin embargo, al concluir el encuentro, no se ofrecieron las acostumbradas declaraciones a la prensa, dejando sin respuesta las preguntas sobre los operativos policiales y los recientes incidentes violentos.
En lo que va del año, más de 170 personas han muerto en supuestos enfrentamientos con la policía, mientras continúan los operativos para capturar a prófugos y miembros de bandas delictivas. El vocero de la Policía Nacional, coronel Diego Pesqueira, comentó sobre el caso de Julián Oro Duro, destacando la gravedad de la situación.
La falta de comunicación oficial tras la reunión deja en el aire interrogantes sobre las acciones policiales y la estrategia de seguridad, en un momento donde la ciudadanía demanda respuestas claras y efectivas.
