Barrick Gold y El Naranjo: Revelaciones y Desafíos para la República Dominicana

Barrick Gold y El Naranjo: Revelaciones y Desafíos para la República Dominicana

La empresa minera Barrick Gold ha publicado un documento que detalla aspectos críticos sobre la presa de colas El Naranjo, información que aún no ha sido divulgada por el Estado dominicano. Este documento, fechado el 5 de agosto de 2026, menciona con precisión las comunidades y recursos que podrían verse afectados en caso de un fallo en la presa de El Llagal, incluyendo ríos, viviendas y centros de salud.

El informe de Barrick se enmarca bajo el Principio 15 del Estándar Global de la Industria para la Gestión de Relaves (GISTM), un protocolo que exige a sus miembros, como Barrick y Newmont, la divulgación de información sobre la gestión de relaves. Sin embargo, la declaración de “plena conformidad” de Barrick es una autodeclaración, sin validación independiente, lo que plantea preocupaciones sobre la transparencia y la seguridad.

Barrick clasifica tanto a El Llagal como a El Naranjo en la categoría de consecuencia extrema, lo que implica un riesgo potencial de más de cien muertes en caso de fallo. A pesar de esto, no se han publicado análisis de rotura ni mapas de inundación para El Naranjo, ya que la presa aún está en fase de diseño y permisos.

El informe también revela una discrepancia en el tamaño proyectado de la presa, con diferentes cifras presentadas por Barrick y un informe técnico encargado por las comunidades locales. Esta falta de claridad resalta la necesidad de una mayor participación y supervisión por parte de las autoridades dominicanas.

Además, el documento menciona que se eligió la ubicación de El Naranjo por “ventajas sociales y ambientales”, a pesar de que desplazaría a seis comunidades. Este hecho ha generado tensiones y conflictos en la región, incluyendo enfrentamientos con las fuerzas del orden.

La República Dominicana enfrenta un vacío en la supervisión de estos proyectos mineros, ya que no forma parte del Consejo Internacional de Minería y Metales (ICMM) ni del proceso de validación independiente. Esto deja a las comunidades locales sin información crucial sobre los riesgos potenciales.

El Estado dominicano tiene la oportunidad de exigir mayor transparencia y seguridad antes de otorgar permisos para la construcción de la presa de El Naranjo. Es fundamental que se publiquen análisis de rotura y mapas de inundación, y que se incluya a Pueblo Viejo en cualquier validación independiente futura.

La pregunta que queda es por qué el aval de un riesgo que afectaría a comunidades dominicanas es firmado por la empresa constructora, mientras que el Estado dominicano aún no ha proporcionado una respuesta oficial.