Día Mundial del Corazón: Claves para la Prevención Cardiovascular

Día Mundial del Corazón: Claves para la Prevención Cardiovascular

Cada 29 de septiembre, el Día Mundial del Corazón nos recuerda la importancia de prevenir las enfermedades cardiovasculares y detectar a tiempo los factores de riesgo.

La presión arterial, el peso, los niveles de colesterol y la glicemia son indicadores esenciales que deben ser monitoreados regularmente. Los antecedentes familiares de enfermedades cardiovasculares también deben ser comunicados al médico durante las evaluaciones de salud.

La cardióloga dominicana Claudia Almonte subraya la importancia de conocer estos valores y no ignorar los síntomas. Recomienda estar atentos al peso, la tensión arterial, la glicemia y los niveles de colesterol y triglicéridos.

Almonte advierte que las mujeres pueden presentar señales diferentes durante un evento cardiovascular, como fatiga, sensación de ahogo, molestias en el pecho, y dolor en la mandíbula, espalda o boca del estómago. Ante síntomas persistentes, es crucial buscar atención médica oportuna.

El seguimiento periódico permite identificar alteraciones y decidir, junto con un profesional de la salud, si se requieren evaluaciones adicionales o cambios en el estilo de vida.

En las mujeres, la perimenopausia es una etapa crítica para la salud cardiovascular debido a los cambios hormonales, metabólicos y vasculares que alteran el perfil de riesgo.

Una declaración de la American Heart Association señala que durante la transición a la menopausia se observan cambios significativos en las hormonas sexuales, la composición corporal, los lípidos y la salud vascular.

Un análisis de 2023, que incluyó 20 estudios con más de 921,000 participantes, encontró que las mujeres con menopausia prematura o temprana tienen un mayor riesgo de enfermedades cardiometabólicas.

El médico internista Emmanuel García Galán explica que la edad de llegada de la perimenopausia varía y está influenciada por la genética, el estilo de vida y la alimentación.

Se recomienda una revisión anual con un médico internista para detectar cualquier alteración, especialmente si no hay afecciones cardiovasculares previas.

Las enfermedades cardiovasculares siguen siendo una de las principales causas de muerte entre las mujeres, y el riesgo aumenta después de la menopausia. La intervención temprana sobre factores modificables es crucial.

Factores como el tabaquismo, la presión arterial elevada, la diabetes, el colesterol alto, el exceso de peso y la inactividad física deben ser monitoreados. Aunque su presencia no garantiza una enfermedad cardiovascular, sí aumenta el riesgo.

La alimentación es clave en la prevención cardiovascular. Se recomienda priorizar frutas, verduras, fibras, cereales y legumbres, y limitar los productos ultraprocesados y con alto contenido de sodio.

La dieta mediterránea, rica en frutas, vegetales, legumbres, cereales integrales, frutos secos, pescado y grasas saludables, se asocia con una mejor salud cardiovascular.

Estos hábitos deben complementarse con ejercicio regular, descanso adecuado y control del estrés para reducir los factores de riesgo y mejorar el bienestar general.

La hidratación es esencial, especialmente durante el calor o la actividad física prolongada, para evitar que el corazón trabaje en exceso.

La prevención cardiovascular no se limita a revisiones médicas cuando aparecen síntomas. Monitorear la presión arterial, el colesterol y la glicemia permite identificar cambios y actuar a tiempo.

En el Día Mundial del Corazón, estas recomendaciones son vitales para el seguimiento de la salud cardiovascular y la detección temprana de factores de riesgo.