El Desafiante Camino de las Víctimas de Violencia de Género en República Dominicana
En República Dominicana, la violencia de género es una realidad que muchas mujeres enfrentan diariamente. Detrás de cada caso visible, hay historias que se extienden por meses o incluso años, dejando secuelas que no desaparecen con un simple “ya basta”.
Un ejemplo de esta situación es el caso de Yenifer Crismar Marín Díaz, quien junto a su madre e hija menor, vivió escondida por amenazas de su expareja. Tras meses de miedo y cambios en su rutina, la denuncia pública llevó a la captura del agresor y a una sentencia de prisión preventiva.
La violencia de género no solo deja marcas físicas, sino también consecuencias psicológicas y reproductivas. Las víctimas pueden iniciar su búsqueda de ayuda en una fiscalía, pero también en servicios de salud, donde se aplican normas específicas para su atención.
El Ministerio de Salud Pública ha establecido directrices para la atención integral de las víctimas, asegurando que el sistema sanitario identifique y atienda estos casos. La respuesta institucional se fortalece con capacitaciones y protocolos actualizados en la red pública de salud.
El Ministerio de la Mujer también juega un papel crucial, ofreciendo asistencia legal y psicológica, además de coordinar rescates a través de la Línea de Emergencia *212. Las casas de acogida proporcionan refugio y apoyo a mujeres y sus hijos, asegurando una protección integral.
Susi Pola, experta en violencia de género, destaca la necesidad de una respuesta judicial rápida y efectiva. La burocracia y la falta de personal especializado son obstáculos que deben superarse para evitar la revictimización.
Iniciativas como la creación de un instrumento único de recolección de información buscan mejorar la coordinación entre instituciones, garantizando un seguimiento adecuado de cada caso. El Poder Judicial también dispone de Centros de Entrevistas Forenses para proteger a las víctimas durante los procesos legales.
