El Acero Revoluciona la Construcción en República Dominicana

El Acero Revoluciona la Construcción en República Dominicana

El uso de estructuras metálicas está ganando terreno en el sector de la construcción dominicana, destacándose por su rapidez de montaje y capacidad para cubrir grandes espacios.

Este material ha encontrado su lugar en centros comerciales, naves industriales, zonas francas y almacenes, donde la eficiencia en el tiempo de ejecución es crucial.

El ingeniero estructuralista José Espinosa Féliz asegura que las edificaciones de acero pueden ser tan seguras como las de hormigón armado, siempre que se realicen con un diseño y ejecución adecuados.

La seguridad de una estructura no solo depende del material, sino también de estudios de suelo, diseño estructural, calidad de materiales y una supervisión adecuada.

Una ventaja del acero es su ligereza, lo que permite fundaciones más pequeñas y puede ofrecer beneficios en zonas sísmicas al reducir las fuerzas relacionadas con la masa de la edificación.

La prefabricación de componentes como columnas y vigas permite un montaje más rápido en el sitio, reduciendo los tiempos de construcción y, en algunos casos, los costos financieros.

Sin embargo, en proyectos más pequeños, el acero puede no ser tan competitivo como el hormigón.

El acero es ideal para estructuras que requieren grandes superficies sin columnas intermedias, como en naves industriales y almacenes.

No obstante, el comportamiento del acero ante incendios y la corrosión son desafíos que requieren medidas de protección específicas.

El mantenimiento es crucial para preservar tanto las estructuras de acero como las de hormigón, vigilando la humedad, corrosión y conexiones.

En República Dominicana, las construcciones suelen combinar acero, hormigón y bloques, lo que requiere un diseño que considere el comportamiento conjunto de los materiales.

El uso de estructuras metálicas está regulado por la normativa dominicana, incluyendo el Reglamento R-028 y el nuevo Código de Construcción.

Aunque el acero está en auge, no desplaza al hormigón armado, ya que cada material tiene sus aplicaciones específicas y pueden coexistir en una misma edificación.

El crecimiento del uso del acero refleja una transformación hacia procesos constructivos más rápidos e industrializados en el país.