República Dominicana Avanza en Diversificación Energética para Mitigar el Impacto del Petróleo

República Dominicana Avanza en Diversificación Energética para Mitigar el Impacto del Petróleo

Santo Domingo.- La República Dominicana ha dado pasos significativos en la diversificación de su matriz energética, reduciendo su dependencia del petróleo del 88 % en el año 2000 a solo un 9 % en la actualidad. Este cambio estratégico, liderado por el Ministerio de Energía y Minas, busca mitigar el impacto de las fluctuaciones en los precios del petróleo.

El ministro de Energía y Minas destacó la importancia de la planificación y el almacenamiento de energía renovable, así como la atracción de nuevas inversiones para fortalecer el sector. Para el próximo año, el gobierno tiene previsto lanzar una licitación para nuevos proyectos de generación eléctrica que satisfagan la creciente demanda energética del país.

Se espera que estos proyectos garanticen la estabilidad del suministro eléctrico en los próximos años, con miras a tenerlos listos para 2031 y 2032. Desde 2026, los proyectos comenzarán a integrarse al sistema, preparándolo para las necesidades futuras de generación hacia 2030.

Durante la XI Semana de la Energía de la OLACDE, el ministro resaltó que la energía renovable y el almacenamiento son prioridades del gobierno. En los últimos cuatro años, el país ha recibido más de 1,000 millones de dólares anuales en inversión extranjera, principalmente en energías renovables.

Entre los proyectos destacados se encuentra Energía 2000 en Manzanillo, que actualmente opera con 290 megavatios y planea agregar 140 megavatios más en los próximos 30 meses. También se mencionó la generadora San Felipe en Boca Chica, que aportará 467 megavatios en 2027, convirtiéndose en la planta unitaria más grande del país.

El almacenamiento de energía es otro componente clave, con planes para incorporar 800 megavatios en baterías hasta 2028, y otros 600 megavatios adicionales por parte de la empresa de transmisión.

El secretario ejecutivo de OLACDE, Andrés Rebolledo, subrayó la importancia de la interconexión regional para fortalecer la seguridad energética y mejorar las condiciones de vida en el Caribe. La región alcanzará un 67 % de generación eléctrica renovable para 2025, pero necesita mejorar las redes y el almacenamiento.

Carolina Rendón, del Grupo Banco Mundial, señaló que la expansión de la infraestructura energética y el acceso a un servicio eléctrico confiable son desafíos y oportunidades para América Latina y el Caribe. Garantizar que la electricidad llegue a toda la población de manera accesible es crucial para mejorar la calidad de vida y fomentar el desarrollo económico.