República Dominicana y EE. UU.: Ajustes Comerciales en el Horizonte

República Dominicana y EE. UU.: Ajustes Comerciales en el Horizonte

La República Dominicana ha enfrentado múltiples desafíos en sus relaciones comerciales con Estados Unidos, especialmente en lo que respecta a los aranceles. Recientemente, el gobierno dominicano decidió derogar un decreto que protegía su producción arrocera, en respuesta a las presiones de Washington.

Esta decisión se suma a otras medidas adoptadas frente a la administración de Donald Trump, como la prohibición de importaciones relacionadas con el trabajo forzoso. A pesar de los esfuerzos por negociar los aranceles que afectan las exportaciones dominicanas, el camino ha sido complicado.

El Decreto 635-26, emitido el 9 de septiembre, dejó sin efecto el anterior que permitía importar arroz estadounidense sin aranceles hasta una cierta cuota. Estados Unidos exigía cumplir con el calendario del DR-Cafta, que prevé la liberalización del arroz a partir de enero de 2025.

El presidente Luis Abinader intentó persuadir a Estados Unidos de que perjudicar el arroz dominicano no era beneficioso para ellos. Sin embargo, la Oficina del Representante Comercial de los Estados Unidos (USTR) expresó su interés en la derogación del decreto y en negociar un acuerdo comercial recíproco.

Desde abril de 2025, Estados Unidos impuso un arancel del 10 % a productos dominicanos, como parte de su nueva política comercial. A pesar de las gestiones del gobierno dominicano, la Casa Blanca mantuvo la imposición de aranceles, aunque algunas excepciones fueron aplicadas.

En julio de 2026, Estados Unidos anunció una nueva tarifa arancelaria del 12.5 % para la República Dominicana, una de las más altas, debido a la falta de medidas efectivas contra el trabajo forzoso. En respuesta, el presidente Abinader emitió un decreto para bloquear mercancías producidas bajo estas condiciones.

Las relaciones comerciales entre ambos países también se han visto afectadas por preocupaciones de seguridad tecnológica. Estados Unidos ha advertido sobre el uso de equipos de ciertas marcas chinas, instando a sus socios a buscar proveedores más confiables.

Además, desde enero de 2026, un impuesto del 1 % se aplica a ciertas remesas, como parte de un paquete fiscal impulsado por Trump. Estas medidas reflejan la complejidad y los retos en las relaciones comerciales entre la República Dominicana y Estados Unidos.