Impacto del Aumento de Combustibles en el Transporte de Alimentos en RD

Impacto del Aumento de Combustibles en el Transporte de Alimentos en RD

Santo Domingo.- El reciente incremento en los precios de los combustibles, especialmente del gasoil, está generando preocupación en el sector del transporte de alimentos. Este aumento podría traducirse en un alza de los productos de primera necesidad, ya que los transportistas suelen trasladar estos costos a lo largo de la cadena de suministro, afectando al consumidor final.

Julio Brache, presidente de la Asociación de Industrias de la República Dominicana (AIRD), y Antonio Cruz Rojas, presidente electo del Consejo Nacional de Comerciantes y Empresarios de la República Dominicana (CONACERD), coinciden en que el uso de gasoil en el transporte de alimentos podría provocar un incremento en los precios. A pesar de que el petróleo se mantiene por debajo de los 100 dólares por barril, el diésel ha experimentado un aumento significativo en el mercado internacional.

Brache expresó su preocupación por el impacto de estos aumentos en los sectores productivos y destacó que el Gobierno ha destinado 38,000 millones de pesos en subsidios para mitigar el impacto de los precios de los combustibles. Estos subsidios buscan evitar incrementos desproporcionados y minimizar el impacto en la población.

El Gobierno ha incrementado RD$5 al galón de gasolina premium y RD$12 al gasoil óptimo para la semana del 10 al 16 de octubre, destinando RD$1,525.4 millones en subsidios. Con este ajuste, la gasolina premium se venderá a RD$358.10 por galón y el gasoil óptimo a RD$318.10.

Antonio Cruz Rojas enfatizó que el aumento de los combustibles afecta directamente a los transportistas y consumidores, ya que el alza genera un efecto multiplicador que termina impactando al consumidor final. Este incremento afecta especialmente a las micro, pequeñas y medianas empresas, que son el termómetro de la economía.

Cruz Rojas señaló que la falta de circulante y la inestabilidad en el pago de los combustibles presionan aún más el poder adquisitivo de la población. Este efecto multiplicador se refleja en el aumento de precios en productos básicos, afectando el bolsillo de los consumidores.