Municiones Dominicanas en Haití: Un Desafío para el Control y la Justicia
Santo Domingo. La presencia de municiones del Ejército de República Dominicana (ERD) y la Policía Nacional en manos de pandillas haitianas ha puesto en evidencia serias fallas en los mecanismos de control de arsenales militares y policiales. Esta situación también resalta la complejidad de procesar judicialmente a quienes se presume abastecen a estas organizaciones criminales.
El caso de tres hombres detenidos en 2025 en República Dominicana, quienes intentaban adquirir un dron para un líder de pandillas haitianas, añade más interrogantes. A pesar de ser entregados a las autoridades haitianas, fueron liberados, lo que subraya las dificultades para asegurar procesos judiciales efectivos.
Un informe del Consejo de Seguridad de la ONU, publicado en septiembre de 2026, documenta estas redes criminales y las complicaciones para perseguir a sus colaboradores. Los detenidos, Étienne Roudley, Sony Pierre y Sténio Saint-Fleur, fueron arrestados en junio de 2025 y entregados a Haití, pero su liberación plantea dudas sobre la eficacia de las detenciones transfronterizas.
El ministro de Relaciones Exteriores, Víctor -Ito- Bisonó, ha señalado que los proyectiles calibre .50 involucrados tienen más de 50 años y son identificables como material dominicano. Sin embargo, no se ha aclarado cómo llegaron a Haití ni quiénes estuvieron involucrados en su traslado.
El exministro de Defensa, Sigfrido Pared Pérez, explicó que las siglas en las municiones corresponden a adquisiciones recientes del ERD. Esto requiere un examen detallado de los registros de compra para determinar la procedencia exacta de cada lote.
El Ministerio de Defensa continúa investigando tras el informe de la ONU, que documentó la presencia de municiones dominicanas en Haití, incluyendo proyectiles calibre .50 en poder de la pandilla 400 Mawozo. El Ministerio trabaja en coordinación con Relaciones Exteriores para compartir información sobre el control de arsenales.
Un precedente significativo es la operación Pandora, que investigó una red criminal dentro de la Policía Nacional acusada de desviar municiones para su venta ilegal. El coronel Narciso Antonio Féliz Romero y otros oficiales fueron vinculados a esta estructura, que presuntamente desvió más de 900,000 proyectiles.
La situación actual refleja un desafío persistente en el control de municiones y la lucha contra las redes de suministro que alimentan a las organizaciones criminales en Haití.
