República Dominicana: Una Década sin Cardenal Elector
La República Dominicana se aproxima a cumplir diez años sin contar con un cardenal con derecho a elegir al papa. Esta situación persiste desde que Nicolás de Jesús López Rodríguez alcanzó los 80 años el 31 de octubre de 2016.
Aunque López Rodríguez mantiene su dignidad cardenalicia a los 89 años, ya no participa en funciones de gobierno ni en el cónclave para elegir al pontífice. La reciente designación de Carlos Tomás Morel Diplán como nuevo arzobispo metropolitano de Santo Domingo resalta la ausencia de un cardenal elector en el país.
La Iglesia católica no exige que cada nación tenga un cardenal, ni que los arzobispos de ciertas ciudades reciban este título. La selección de cardenales es una prerrogativa exclusiva del papa, quien elige a los miembros del Colegio Cardenalicio.
El Código de Derecho Canónico estipula que los candidatos deben haber recibido la ordenación sacerdotal y destacarse por su doctrina y moral. No hay una edad máxima para ser cardenal, pero solo aquellos menores de 80 años pueden votar en un cónclave.
La falta de un cardenal elector no afecta el funcionamiento de las diócesis ni las relaciones diplomáticas entre la República Dominicana y la Santa Sede. Los cardenales, además de participar en el cónclave, asesoran al papa y pueden dirigir organismos del Vaticano.
A nivel regional, otros países como Venezuela, Bolivia y Honduras también carecen de cardenales electores, mientras que naciones como Brasil y Argentina tienen varios. La República Dominicana ha tenido dos cardenales en su historia: Octavio Antonio Beras Rojas y Nicolás de Jesús López Rodríguez.
