Tragedia en Santo Domingo: Compra en Marketplace termina en fatalidad
Santo Domingo.- Una oferta aparentemente irresistible en Facebook Marketplace resultó en tragedia para Emmanuel Contreras Medina, quien perdió la vida tras un encuentro que se tornó violento.
El Ministerio Público reconstruyó los hechos, señalando que Lenin Jhericop Núñez de León había anunciado un iPhone 15 Pro Max por RD$35,000. Sin embargo, Joan Manuel Jiménez Medina, haciéndose pasar por el vendedor, ofreció el dispositivo a Emmanuel por RD$15,000, suma que fue transferida electrónicamente.
El fatídico encuentro se llevó a cabo el 1 de julio en Los Praditos, Distrito Nacional. Emmanuel, convencido de haber pagado por el teléfono, se encontró con un desenlace mortal. Ahora, las responsabilidades penales serán determinadas por los tribunales.
Un experto en seguridad, que prefirió el anonimato, sugirió que cada caso debe ser analizado minuciosamente antes de calificarlo jurídicamente. “No necesariamente fue una estafa. Él confió en una persona digital”, comentó.
En República Dominicana, la Ley núm. 53-07 aborda los delitos tecnológicos, incluyendo estafas electrónicas. Este caso podría ser un ejemplo de estafa triangular, donde un intermediario negocia por separado con el propietario y el comprador, sin que estos últimos estén al tanto.
Las cifras oficiales revelan que, en el primer trimestre de 2025, la Policía Nacional detuvo a 148 personas por delitos tecnológicos, 82 de ellos por estafa. Pro Consumidor también ha alertado sobre miles de ofertas engañosas en medios electrónicos.
El especialista recomienda a los compradores estar atentos a precios sospechosamente bajos y verificar la procedencia del producto y la identidad del vendedor. Además, es crucial confirmar quién recibe el dinero y evitar presiones para transferencias inmediatas.
Para evitar riesgos, se sugiere acordar encuentros en lugares públicos y bien iluminados, y revisar el producto antes de completar el pago. En caso de sospecha de fraude, se debe contactar a la entidad bancaria y presentar una denuncia.
El caso de Emmanuel subraya los peligros potenciales de las transacciones en línea. La justicia debe esclarecer las responsabilidades, pero la violencia nunca es la solución. Las disputas deben resolverse legalmente, sin poner vidas en peligro.
