El Impacto Vital de los Subproductos del Arroz Dominicano
En la República Dominicana, el arroz no solo es un alimento básico en la mesa de los hogares, sino que su procesamiento genera subproductos esenciales para diversas actividades agropecuarias. Estos derivados, como la cascarilla de arroz, son fundamentales para las granjas avícolas y ganaderas, y no pueden ser reemplazados por el arroz importado de Estados Unidos.
Germán Despradel, un destacado productor y procesador de arroz en Sánchez Ramírez, advierte sobre las consecuencias de la importación de arroz blanco estadounidense. Esta práctica podría afectar no solo a los productores locales, sino también a sectores que dependen de los subproductos del arroz, como la alimentación animal y la fertilización de cultivos.
La cascarilla de arroz, por ejemplo, se utiliza como cama en las granjas de pollos y gallinas ponedoras. Tras su uso, se convierte en gallinaza, un valioso fertilizante para diversas plantaciones. El afrecho de arroz, otro derivado, es crucial para la elaboración de alimentos para cerdos y ganado, y su precio puede variar significativamente en tiempos de escasez.
Además, la ceniza de los hornos de secado del arroz se emplea en cultivos de exportación y en la producción de flores. El grano vano y la paja de arroz también tienen aplicaciones importantes en la mejora del suelo y la alimentación del ganado, respectivamente.
Despradel enfatiza que cualquier evaluación sobre las importaciones de arroz debe considerar no solo el mercado de consumo humano, sino también el impacto en la cadena agroalimentaria. La producción de arroz en el país debe entenderse como una cadena de valor que involucra a agricultores, factorías y comerciantes de subproductos.
El llamado es a evaluar cuidadosamente el impacto de las importaciones en la economía agropecuaria nacional, asegurando que no se desplace la producción local y se mantenga la sostenibilidad de las actividades relacionadas.
