Denuncia previa de maltrato infantil en Inaipi de Los Guandules
La periodista Edith Febles reveló que el Instituto Nacional de Atención Integral a la Primera Infancia (Inaipi) en Los Guandules tenía conocimiento de que Smailin Coronado, una niña de siete años fallecida por tortura, estaba siendo maltratada. La denuncia fue hecha por una residente del área, quien se comunicó con una empleada del centro de atención.
La reconocida periodista Edith Febles ha sacado a la luz una noticia realmente desgarradora. En el Instituto Nacional de Atención Integral a la Primera Infancia (Inaipi) en Los Guandules, se tenía conocimiento del maltrato que sufría Smailin Coronado, una niña de tan solo siete años que finalmente falleció a causa de torturas.
Según Febles, una residente del área se comunicó con una empleada del centro de atención para denunciar el maltrato que sufría la pequeña. Esta denuncia había sido hecha aproximadamente un mes antes de la trágica muerte de la niña.
La residente, que prefería mantenerse en el anonimato, contactó a una empleada del centro, Josefina, para informar sobre el maltrato que estaba presenciando. La respuesta de Josefina revela que la denuncia fue efectivamente hecha y clasificada como una emergencia.
La periodista expresó su indignación al descubrir que a pesar de esta denuncia interna, las autoridades pertinentes no actuaron para evitar que la niña continuara siendo maltratada. Se cuestiona por qué no se tomó la decisión de alertar a las instituciones correspondientes para proteger a la menor.
El trágico desenlace ocurrió el 16 de agosto de 2025 en la residencia de la niña en Los Guandules. Tras la autopsia realizada por un médico forense del Instituto Nacional de Ciencias Forenses (Inacif), se determinó que la causa de la muerte de Smailin estaba relacionada con un historial de maltrato continuo.
Jeider Montero Medina, esposo de la tía de la niña, confesó a las autoridades que solía encontrar a la niña atada y que la desataba. Arisleydi Coronado, abuela de la pequeña, reveló que su hermana había pedido cuidar a la niña por sentirse sola, ya que no tenía hijos.
Ante este terrible suceso, surge la pregunta de si la investigación se limitará a las dos personas detenidas o si se buscará justicia de manera más amplia. La sociedad espera respuestas y acciones contundentes para prevenir que casos como este vuelvan a repetirse.
