República Dominicana Enfrenta Reto de Envejecimiento Acelerado, Advierte JICA
La República Dominicana se encuentra en medio de una rápida transición demográfica que transformará su estructura social en un tiempo significativamente más corto que el experimentado por las naciones europeas. Esta situación ejercerá una gran presión sobre las unidades de salud comunitarias, que actualmente no están completamente preparadas para manejar el aumento de pacientes vulnerables.
Makoto Tobe, especialista de la Agencia de Cooperación Internacional del Japón (JICA), destacó en una entrevista con ‘El Día’ la necesidad urgente de que el Estado dominicano ajuste sus presupuestos sanitarios. Esto es crucial para evitar un colapso en la atención médica de los adultos mayores.
Según Tobe, se estima que para 2035, el 14% de la población dominicana será de edad avanzada. Este cambio demográfico, que a países como Francia les tomó más de un siglo, ocurrirá en solo 26 años en la República Dominicana.
El especialista también señaló que casi la mitad de la demanda de medicamentos para enfermedades como la hipertensión y la diabetes no está cubierta. Esta deficiencia obliga a las familias de bajos ingresos a costear estos tratamientos, lo que lleva a la suspensión de tratamientos preventivos y al empeoramiento de las condiciones de salud.
Además, Tobe mencionó la precariedad del recurso humano en áreas rurales, donde la mayoría de los médicos son pasantes. Esto impide un seguimiento adecuado de los pacientes mayores, lo que es esencial para su cuidado continuo.
Para abordar este problema, se sugirió implementar un esquema de remuneración que incentive a los médicos a trabajar en áreas rurales, similar al modelo japonés, donde los salarios en zonas rurales son más altos que en las urbanas. Esta medida podría motivar a los médicos a establecerse en comunidades vulnerables, mejorando así la detección temprana de enfermedades crónicas.
La implementación de estas reformas en el sistema de atención primaria es urgente. Sin una red comunitaria sólida que garantice el suministro continuo de medicamentos y personal capacitado, la República Dominicana enfrentará serios desafíos financieros y operativos al convertirse en una sociedad envejecida en la próxima década.
