Afganistán: ¿Por qué es vulnerable a los terremotos?
Un fuerte terremoto sacude Jalalabad, en el este de Afganistán, el 1 de septiembre de 2025, dejando más de 800 personas fallecidas. Heridos afganos son atendidos en hospitales. Las autoridades talibanes informan sobre una operación de rescate en curso. Afganistán, afectado por la pobreza, décadas de guerra y un terreno desafiante, es propenso a desastres sísmicos debido a la colisión de dos placas tectónicas.
Un devastador terremoto azota Jalalabad, en el este de Afganistán, el 1 de septiembre de 2025, dejando tras de sí una estela de más de 800 vidas perdidas. Los heridos afganos reciben atención en los hospitales mientras las autoridades talibanes coordinan una intensa operación de rescate en curso. Afganistán, un país marcado por la pobreza, décadas de conflicto y un terreno desafiante, se encuentra en una zona vulnerable a desastres sísmicos debido al choque de dos placas tectónicas.
En medio del caos y la desolación causados por el terremoto en Jalalabad, el 1 de septiembre de 2025, se desarrolla una operación de rescate sin precedentes en Afganistán. El desgarrador impacto de un fuerte sismo y sus múltiples réplicas ha devastado viviendas en una región montañosa remota, cobrándose la vida de más de 800 personas, según reportes de las autoridades talibanes.
Este trágico terremoto, que ha dejado una dolorosa estela de más de 800 vidas perdidas en el este de Afganistán, pone de manifiesto la cruda realidad de uno de los lugares más vulnerables del mundo ante los embates de la naturaleza.
La alta letalidad de los terremotos en la región se atribuye a una combinación letal de pobreza, largos años de conflicto armado y un terreno implacable que desafía cualquier intento de preparación.
Afganistán se encuentra en una zona de colisión entre dos enormes placas tectónicas: la placa índica, desplazándose hacia el norte, choca y se desliza por debajo de la placa euroasiática. Esta intensa interacción ha dado lugar a la cordillera del Hindu Kush, una de las áreas sísmicas más activas del planeta. El país está atravesado por fallas geológicas, lo que provoca terremotos poco profundos, liberando energía cerca de la superficie y aumentando la intensidad de las sacudidas.
La provincia de Kunar, fuertemente golpeada por el terremoto, se caracteriza por ser un laberinto de valles en la región del Hindu Kush. La complejidad de este terreno dificulta enormemente el acceso de los equipos de rescate, dejando a aldeas enteras aisladas durante días.
En los terremotos afganos, la principal causa de muerte no es el temblor en sí, sino el colapso de las precarias viviendas ante la fuerza de la sacudida. En las zonas rurales, la mayoría de la población habita en casas frágiles de barro, paja o piedra sin refuerzo, que colapsan fácilmente ante los movimientos sísmicos, atrapando a sus ocupantes sin posibilidad de escape.
La pobreza extrema en la región impide la construcción de viviendas con materiales más resistentes y la implementación de códigos de construcción seguros. Cuatro décadas de conflicto armado han debilitado la capacidad de Afganistán para prepararse y responder ante desastres naturales.
La escasa infraestructura básica en áreas remotas, como carreteras, hospitales y redes de comunicación, dificulta las operaciones de rescate, ya que los equipos de ayuda tardan en llegar a aldeas aisladas en valles montañosos, a menudo bloqueados por deslizamientos provocados por los terremotos. Tanto en el pasado como bajo el actual régimen talibán, el Estado afgano carece de los recursos necesarios para hacer frente a una catástrofe de esta magnitud.
