Razones del allanamiento del “Sinaloa Drink” antes de su apertura
Autoridades allanaron y desmantelaron el Sinaloa Drink en Baní. El operativo fue realizado por el ministerio público, la DNCD y la DICRIM. El local, que abriría sus puertas al público el sábado, hacía referencia a carteles de droga y capos del narcotráfico en su publicidad. La acción fue realizada por orden de la procuradora general de la República, Yeni Berenice Reynoso.
Las autoridades llevaron a cabo una intervención en el Sinaloa Drink, un establecimiento ubicado en Baní, donde se había anunciado la apertura al público el próximo sábado. El allanamiento fue realizado por el ministerio público, la DNCD y la DICRIM, con el propósito de desmantelar el local que hacía referencia a carteles de droga y capos del narcotráfico en su publicidad.
El procurador fiscal de la provincia, Ángel Darío Tejeda Fabal, en colaboración con otros funcionarios y agentes de diferentes entidades, procedieron a clausurar el Sinaloa Drink, siguiendo órdenes de la procuradora general de la República, Yeni Berenice Reynoso. El local, que se encontraba en el barrio Santa Rosa de Baní, estaba incumpliendo la Ley 50-88 que prohíbe la exaltación y la propaganda relacionada con la cultura de la droga, así como la venta de sustancias controladas.
Además, se desmontó la publicidad alusiva a la narco cultura que decoraba la fachada del establecimiento, generando revuelo e inquietud en la población local. Incluso, se planeaba extender las actividades del local hasta altas horas de la madrugada del domingo. Una curiosidad es que debajo de los afiches retirados se encontraba un letrero antiguo que indicaba que en ese lugar funcionaba una iglesia años atrás.
Los propietarios del Sinaloa Drink argumentaron que contaban con todos los permisos necesarios de entidades oficiales como Salud Pública, el Cuerpo de Bomberos, el Ayuntamiento local y la Oficina Nacional de la Propiedad Industrial (ONAPI). Sin embargo, se reveló que el nombre estaba registrado previamente para otro negocio en la ciudad capital, por lo que se les permitió operar bajo el nombre de Sinaloa.
El incidente ha generado un gran impacto en la comunidad banileja y en todo el país. La intervención en el Sinaloa Drink sirve como recordatorio de la importancia de cumplir con la normativa vigente y respetar las leyes para evitar consecuencias legales. La situación también destaca la necesidad de regular la publicidad y las actividades comerciales relacionadas con temas sensibles como el narcotráfico.
