Inicio del año escolar en el Politécnico de Navarrete: desafíos sin maestros de arte
El Politécnico en Artes Francisco Antonio Lora Cabrera, ubicado en Villa Bisonó-Navarrete en Santiago, inició clases con deficiencias, especialmente la falta de docentes para las áreas artísticas. A pesar de la inauguración reciente por el presidente Luis Abinader y el ministro de Educación, Luis Miguel de Camps, el centro no tiene personal docente para las especializaciones técnicas en arte, su principal enfoque. Aproximadamente 800 estudiantes se ven afectados por la carencia de escritorios, sillas y ventilación adecuada en las aulas.
El Politécnico en Artes Francisco Antonio Lora Cabrera, en Villa Bisonó-Navarrete, Santiago, ha dado inicio a sus clases con una situación preocupante: la falta de docentes para las áreas artísticas. A pesar de la reciente inauguración por el presidente Luis Abinader y el ministro de Educación, Luis Miguel de Camps, el centro se encuentra sin personal para las especializaciones técnicas en arte, su enfoque principal. Esto ha impactado a unos 800 estudiantes que carecen de escritorios, sillas y una ventilación adecuada en las aulas.
El ambiente en el Politécnico es de incertidumbre, ya que a pesar de haber sido inaugurado con pompa y circunstancia, la realidad es que las deficiencias son notorias desde el primer día de clases. Los alumnos se ven en la necesidad de adaptarse a una situación poco ideal, sin la estructura y apoyo necesario para su formación.
Los problemas van desde la carencia de mobiliario básico en las aulas hasta la ausencia de maestros que guíen y enseñen a los jóvenes artistas en formación. La falta de recursos como pizarras digitales y una infraestructura adecuada para las clases prácticas dificulta aún más el proceso educativo.
La voz de Marcelino Polanco, presidente de la Asociación Dominicana de Profesores (ADP) en el municipio, resuena en medio de esta situación, destacando la necesidad apremiante de mejorar las condiciones educativas en la zona. La falta de maestros no solo afecta al Politécnico, sino que también se extiende a otros centros como el Liceo Pedro María Espaillat, que requiere con urgencia un mayor número de docentes.
Ante este panorama, la comunidad educativa se ha movilizado para demandar soluciones a estas carencias. Las manifestaciones y protestas se han convertido en un medio para visibilizar la precaria situación en la que se encuentran las instituciones educativas de la zona, desde planteles con obras inconclusas hasta escuelas en condiciones críticas que necesitan reparaciones urgentes.
La lucha por una educación de calidad y con los recursos necesarios para el desarrollo de los estudiantes es una prioridad para todos los involucrados en el ámbito educativo en Villa Bisonó-Navarrete. La esperanza reside en que, a través de la movilización y la presión, se puedan lograr mejoras significativas que beneficien a las generaciones presentes y futuras de estudiantes que merecen una educación digna y completa.
