Residentes de Luz María y Lucerna del Mar exigen mejoras en infraestructura y servicios públicos
Vecinos de Luz María y Lucerna del Mar en Santo Domingo Este protestaron por calles intransitables, apagones prolongados y falta de agua potable. Reclamaron soluciones inmediatas con pancartas y consignas exigiendo el reinicio de programas de asfaltado y construcción de aceras. José Luis García, presidente de la Junta de Vecinos de Lucerna del Mar, lideró la protesta.
Los residentes de Luz María y Lucerna del Mar en Santo Domingo Este no se quedaron de brazos cruzados frente a las calles deterioradas, cortes de luz prolongados y la falta de agua potable. Armados con pancartas y consignas, salieron a las calles exigiendo soluciones inmediatas y clamando por la reanudación de programas de asfaltado y construcción de aceras.
José Luis García, presidente de la Junta de Vecinos de Lucerna del Mar, encabezó esta protesta que buscaba llamar la atención de las autoridades sobre los problemas que afectan a estas comunidades. Las calles llenas de baches, los cortes de energía que duran horas y la escasez de agua potable son solo algunas de las dificultades a las que se enfrentan a diario.
Los manifestantes expresaron su frustración y cansancio ante la falta de respuesta a sus demandas. Clamaban por la urgente necesidad de asfaltar las calles, construir aceras y garantizar el suministro de agua potable. Las pancartas levantadas por García y otros residentes reflejaban la urgencia de la situación y la necesidad de intervención por parte de las autoridades.
Los problemas van más allá de las calles intransitables. Durante la temporada de lluvias, las inundaciones convierten las calles en riachuelos, poniendo en peligro a los residentes y afectando la actividad comercial en la zona. María Imbert, residente de Lucerna del Mar, alertó sobre la obstrucción de los filtrantes y la falta de drenaje adecuado, lo que convierte a la avenida Hipódromo en una laguna durante las lluvias.
Las consecuencias de la falta de infraestructuras adecuadas son evidentes en la cotidianidad de los residentes. Román Santana Báez describió el drama de transitar por calles en estado de abandono, comparándolas con caminos vecinales. La indignación y la impotencia se hicieron evidentes en las voces de los manifestantes que no solo exigían mejoras, sino también seguridad y una respuesta inmediata a sus reclamos.
La comunidad de Luz María y Lucerna del Mar se unió en una protesta que reflejó la determinación y la necesidad de ser escuchados. Las pancartas alzadas, las consignas coreadas y las demandas claras pusieron de manifiesto la urgencia de atender las necesidades de estas comunidades que han sido ignoradas por demasiado tiempo.
